Las mujeres son guerreras (XXVII): Christiana Cavanagh

Christiana Cavanagh fue una mujer irlandesa que, disfrazada de hombre, luchó en el ejército británico desde 1693 hasta 1712, participando en numerosas batallas, su valor era tan grande que incluso después de ser descubierta pudo seguir ligada al ejército.

Christiana "Kit" Cavanagh nació en Dublín en 1667, su padre, enrolado en el ejército irlandés que apoyaba al depuesto Jacobo II, murió tras la derrota en la Batalla de Aughrim, las posesiones familiares fueron embargadas, dejando a la familia Cavanagh en una situación muy complicada, Christian se marchó a vivir con su tía, que tenía una posada, y que heredaría tiempo después, allí conoció y se casó con Richard Welsh

En 1691 Richard es, posiblemente, enrolado a la fuerza en el ejército británico y enviado a Holanda. Cavanagh no estaba dispuesta a perder a su esposo, así que, tras dejar a sus hijos al cuidado de su madre, marchó tras él, se cortó el pelo y se disfrazó de hombre, siendo admitida, los voluntarios eran escasos en esos días, en la Compañía de infantería del capitán Tichborne con el nombre de Christopher Welsh. En 1693, durante la Guerra de los Nueve Años, es herida y capturada en la Batalla de Landen, siendo intercambiada por soldados franceses al año siguiente, sin que nadie descubra su tapadera. 

Cavanagh vestida de hombre

Cavanagh vestida de hombre

Cavanagh siguió buscando a su esposo, pero, tras una pelea que acabó en un duelo, mató a un sargento de su compañía, siendo dada de baja. Pero esto no hizo desfallecer a Cavanagh.

En 1697 se alistó en el regimiento de dragones (caballería ligera) de los Scots Grey. Siguió combatiendo en la Guerra de los Nueve Años hasta la paz ese mismo año, pero seguía sin dar con su marido. Así que se realistó en 1701 en los Scots Grey tras el inicio de la Guerra de Sucesión Española

Con los Scots Grey participó en numerosas batallas en Alemania, siendo incluso herida. Después la asignaron a la vigilancia de los prisioneros franceses, y mientras estaba allí encontró, por fin, a su marido, que en ese momento era oficial del 1º de Infantería. Cavanagh le echó en cara los años buscándolo y las numerosas cartas que le había enviado sin respuesta, a pesar de todo llegaron a un acuerdo, ninguno quería seguir la relación, después de tanto tiempo ella prefería la vida militar, así que se inventaron que eran hermanos. Cavanagh estaba demasiado a gusto en su rol de soldado. 

Cavanagh nunca tuvo problema para ocultar su verdadero sexo, haciendo una vida completamente igual al resto de sus compañeros, incluso meaba de pie gracias a un tubito de plata y cuero y nadie sospechó de ella, incluso una prostituta le llegó a reclamar la paternidad de su hijo, y Cavanagh aceptó pagarle la manutención, imposible tener mejor coartada.

Cuadro de la Batalla de Ramilles

Cuadro de la Batalla de Ramilles

Pero en 1706, en la Batalla de Ramilles, fue herida en la cabeza, y ahí el cirujano militar que la atendió descubrió que era una mujer. La noticia se extendió rápidamente en el regimiento, nadie se lo podía creer. Lord Hays, el comandante de brigada de los Scots Greys, hizo llamar a su "hermano" que contó la verdadera historia de Cavanagh

Cavanagh fue dada de baja del ejército, pero sus compañeros la consideraban uno más, así que se quedó con ellos, en calidad de esposa de un oficial, siendo conocida como Señora Welsh. Incluso sus antiguos compañeros pagaron para que tuviera un uniforme femenino del ejército, pero no volvió a luchar.  

A pesar de todo, su marido no quería nada con ella y siguió teniendo amantes, Cavanagh llegó a cortarle la nariz a una de las amantes. Pero en 1709, en la Batalla de Malplaquet, Richard Welsh muere. Al día siguiente, Cavanagh registró más de 200 cuerpos del campo de batalla hasta que encontró el de su marido y lo enterró.

Después de eso mantuvo una relación con el Capitán Ross de los Scots Grey, quedándole el mote de Madre Ross, aunque acabó casada con otro dragón, Hugh Jones, que moriría al año siguiente en batalla. 

Daniel Defoe, el escritor

Daniel Defoe, el escritor

Tras el fin de la guerra en 1712, Cavanagh volvió a Inglaterra, su fama era tan grande que fue recibida por la Reina Ana, que le concedió una pensión. En 1713 se casó con su tercer marido, Davies, también militar, y se dedicaron a viajar por Irlanda e Inglaterra, viviendo en parte gracias a la fama de Cavanagh. Siendo anciana fue admitida en el Hospital Real de Chelsea como veterana, mientras residía allí fue visitada por el escritor y periodista Daniel Defoe, que escribió tras entrevistarla el libro La Vida y Aventuras de la Señora Christian Davies. En el hospital pasó sus últimos años hasta su muerte en 1739, siendo enterrada con honores militares.