Las mujeres son guerreras (XXV): Matilde de Inglaterra, emperatriz y casi reina.

Matilde, hija del rey Enrique I de Inglaterra, fue su legítima heredera, pero no le dejaron gobernar por su condición de mujer, aún así nunca renunció a su derecho y luchó toda su vida para reclamar lo que creía que era suyo.

Matilde era la hija mayor de Enrique I, rey de Inglaterra y Duque de Normadía, y hermana de Guillermo Adelin, el heredero al trono. Su padre la casó con Enrique V, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. Se casaron en 1114, cuando solo contaba con unos 12 años, él era más de 10 años mayor que ella. El matrimonio fue feliz, pero no tuvieron hijos, y Enrique V murió en 1125. Matilde decidió volver a su casa a Inglaterra donde las cosas estaban revueltas.

Enrique I

Enrique I

En 1120, durante un viaje desde Normandía a Inglaterra, Guillermo Adelin murió ahogado junto a otras 300 personas tras el naufragio de su barco. Enrique I no tenía más sucesores que la propia Matilde, pero en Inglaterra jamás había reinado una mujer… Además, desde la época de Guillermo el Conquistador, las normas de sucesión no estaban muy claras, ya que todas habían sido accidentadas.

Matilde se convirtió en la heredera de Enrique I y en 1126, el rey convocó en Westminster a sus nobles y los obligó a jurar lealtad a Matilde. Enrique l le casó a su hija con Godofredo de Anjou, llamado el Hermoso, un joven heredero del territorio que limitaba al sur de Normandía, una gran alianza política, pero Matilde no estaba muy contenta, orgullosa de su posición, se sentía rebajada casándose con un conde, además de que era un niño 10 años más joven que ella. Matilde tardó muy poco en dejar a Godofredo tras la boda y se instaló en Normandía, sólo la intervención de su padre consiguió la reconciliación en 1131, que trajo sus frutos, ya que su primer hijo, Enrique, nació en 1133 y un año después el segundo. Ahora Enrique I ya no sólo tenía una mujer para heredar el trono, sino también dos nietos varones.

Enrique I muere en 1135, pero Matilde no marchó enseguida hacia Inglaterra, embarazada de su tercer hijo quizás no quiso arriesgarse, pero esto le costó el trono. Su primo, Esteban de Blois, marchó a Londres y fue rápidamente coronado rey por el obispo de Winchester, su hermano Enrique de Blois. Esteban empezó a reunir seguidores entre los nobles ante la incredulidad de Matilde, que tan segura estaba de sus derechos que no había pensado en la posibilidad de que alguien se los disputara o de que los nobles no cumplieran su palabra. Pero Esteban tardó demasiado en marchar a Normandía, mientras tanto sus ejércitos allí se descontrolaron y todo se volvió caótico, con lo que Matilde pudo escabullirse.

Matilda, la emperatriz

Matilda, la emperatriz

Aunque todo parecía perdido, en 1138 se abrió una posibilidad, el noble más importante del reino, Roberto de Gloucester (hijo ilegítimo de Enrique I) se levantó en armas contra Esteban y apoyó a Matilde. Al año siguiente, con Normandía asegurada, Matilde y Roberto marcharon a Inglaterra. Durante dos años se sucedió una guerra civil donde Esteban seguía manteniendo la iniciativa, pero todo cambió el 2 de febrero de 1141, en la Batalla de Lincoln, Esteban es no solo derrotado, si no capturado.

Ahora a Matilde solo le quedaba conseguir que la nombrasen Reina de Inglaterra. Llegó a un acuerdo con Enrique de Blois y consiguió su apoyo para coronarla. Pero una vez en Londres, cuando todo estaba dispuesto para la coronación, las cosas se torcieron irremediablemente, las tropas leales a Esteban seguían haciendo de las suyas al sur de la ciudad, además, poco a poco, empezó a perder el apoyo de la nobleza, Matilde era orgullosa y decidida, como se esperaba que fuese un monarca, pero los nobles empezaron a criticarla exactamente por eso, no podían concebir que una mujer se comportase así, poco a poco este sentimiento llegó al pueblo, que se puso en contra de Matilde. Unos días antes de su coronación, Matilde fue asaltada por cientos de sus súbditos, para evitar que pudiese ser coronada, y tuvo que abandonar la ciudad rápidamente.

Enrique de Blois volvió a cambiar de bando y se pasó de nuevo al de su hermano y las fuerzas de Esteban derrotaron a Roberto de Gloucester en Oxford, capturándolo. Matilde tuvo que liberar a Esteban para que este liberase a Roberto. Habían llegado a un punto muerto, pero se tardaron años en llegar a un acuerdo. En 1153, en el Tratado de Wallingford, se ponía punto y final a la guerra civil, Esteban sería rey sin oposición de Matilde, y nombraría heredero al hijo de esta, Enrique. Matilde no había ganado la batalla, pero sí la guerra, renunciando a su derecho, ponía a su hijo mayor como rey de Inglaterra.

Enrique II de Inglaterra

Enrique II de Inglaterra

Esteban solo duró un año más y el hijo de Matilde subió al trono como Enrique II de Inglaterra, inaugurando una nueva dinastía, la de los Plantagenet. Enrique adoraba a su madre y siempre la trató extremadamente bien. Matilde ayudó a su hijo durante el resto de su vida en los asuntos de estados. Matilde murió en 1167 y fue enterrada en Normandía, a día de hoy sus restos están en la Catedral de Ruán.