Alfonso II de Asturias, el creador del Camino de Santiago.

Alfonso II de Asturias, llamado el Casto, fue Rey de Asturias en el 783, depuesto y vuelto a coronar en el 791, tendría un largo reinado hasta el 842, durante su reinado se empezará la repoblación de Castilla y se encontrará la tumba del apóstol Santiago.

Alfonso, nacido en el 760, era hijo del rey Fruela I y la reina Munia, y por lo tanto bisnieto de Don Pelayo, pero Fruela I fue asesinado por sus nobles cuando Alfonso contaba con 8 años y sucedido por su primo Aurelio, por lo que se marchó con su madre al monasterio de Samos, el Lugo, bajo la protección de su tía Adosinda, que más tarde sería la reina consorte del rey Silo de Asturias. Cuando tuvo edad suficiente volvió al palacio real en Pravia y sirvió al rey, que le tenía gran estima. Una vez que Silo muere en el 783 es elegido para sucederlo.

Estatua de Fruela I en el monasterio de Samos

Estatua de Fruela I en el monasterio de Samos

Pero Mauregato, medio hermano de Adosinda, que con la ayuda de parte de la nobleza que había estado en contra de Fruela I, lo deponen y Alfonso se marcha al exilio. A Mauregato lo sucedió en el 789 Bermudo I el Diácono, hermano de Aurelio, Bermudo era un hombre generoso y magnánimo que prefería la vida eclesiástica y tras la derrota en la Batalla del río Burbia ante los musulmanes, prefirió abdicar en alguien joven y fuerte que pudiera hacerse cargo del reino y trajo de vuelta a Alfonso, que es de nuevo coronado en el 791.

Aunque empezó un poco mal con algunas derrotas frente a los musulmanes, que llegaron a saquear Oviedo, la nueva capital del reino. Más tarde se la devolverían al saquear Lisboa en el 798, pero aún le quedaba un nuevo levantamiento interno de nobles, en el 801, que lo encerraron en el monasterio de Ablaña, pero en el 808 un grupo de nobles fieles, encabezados por Teuda, lo sacó de allí y lo repuso en el trono, a partir de ese momento empezaría una intensa política para reforzar al Reino de Asturias.

Miniatura de Alfonso II

Miniatura de Alfonso II

Derrotó unas cuantas veces más a los musulmanes y pudo expandir las fronteras y controlar grandes extensiones de terreno en Galicia, León y Castilla. Se dedicó a hacer incursiones en territorio enemigo y en la frontera (incluso llegando a Sevilla), atrayendo hacia el norte a los habitantes de la frontera e instalándolos en zonas controladas por él, repoblando toda la zona norte, sobre todo en Castilla, creando el germen de lo que sería después un nuevo reino, aumentando considerablemente la densidad de población de toda la zona, y por tanto su capacidad militar.

Además, como era muy religioso, llenó Oviedo de iglesias, llenas de las reliquias que fueron llevadas allí en la invasión musulmana del 711. Reorganizó el reino reclamando la herencia visigoda, de tal manera que el Reino de Asturias era tanto el heredero del viejo reino visigodo como el pueblo elegido por Dios, y por lo tanto tenía derecho sobre todas las tierras conquistadas a los musulmanes. Estos ya no tienen capacidad para penetrar y hacer daño de verdad en Asturias, que sobrevive a unas 15 campañas en su contra durante el reinado de Alfonso II. El mote de el Casto, por el que se conoce,es por esto y porque parece que tampoco estaba muy interesado en el sexo.

Estatua de Alfonso II en la Catedral de Oviedo

Estatua de Alfonso II en la Catedral de Oviedo

Alrededor de los años 814-818 se descubre en Galicia una tumba del que se dice que es el mismísimo apóstol Santiago, un ermitaño llamado Pelayo vio una lluvia de estrellas sobre un montículo y corrió a contárselo al obispo de Iria Flavia, Teodomiro, que fue allí y descubrió una tumba de mármol, y tras rezar mucho tuvo la revelación de que era Santiago y fue con la noticia a Alfonso II, este, maravillado, marchó en procesión hasta el lugar (siendo el primer peregrino del camino e inaugurándolo) y mandó construir una pequeña iglesia que con los años se convertiría en la actual Catedral de Santiago de Compostela.

Alfonso muere en el 842, tras medio siglo de reinado un poco discontinuo, y es enterrado en la Catedral de San Salvador en Oviedo, iglesia que el mismo había mandando reconstruir y agrandar.