Be a Follower: la anti-aspiracional campaña de Diesel

Hace tiempo os explicamos en qué consistían las campañas publicitarias aspiracionales y por qué habían perdido terreno en favor de campañas más inspiracionales o experienciales.

“Como el público no se siente identificado con la publicidad aspiracional, ésta genera frustración en vez de deseo de compra”.

Hoy vamos a analizar la última campaña de Diesel: BE A FOLLOWER. Pero antes, pongamos a Diesel en contexto.

Esta marca lleva trabajando desde 2010 el concepto de BE STUPID (algo así como la espontaneidad es mucho más interesante que la inteligencia). En este sentido fueron unos visionarios, ya que una de las tendencias que hemos observado en el target al que se dirige Diesel es que es mucho más importante ser auténtico/original que ser coherente. Y de eso se están dando cuenta muchas marcas casi 10 años después de que lo hiciera Diesel.

Volvamos a BE A FOLLOWER. Lo interesante de este giro es que, aunque ahora la consigna sea otra, sigue siendo respetando el ADN de la marca. Vuelve a hablar del valor de la naturalidad por encima de lo estudiado y racional. Es mucho más interesante disfrutar de las situaciones sin restricciones que tener que mantener una imagen.

Concretamente en esta campaña de lanzamiento el hilo argumental son las situaciones absurdas por las que tienen que pasar los influencers para poder ganarse la vida. Todo ese trasfondo que hay antes y después de la foto perfecta, ¿compensa el no poder disfrutarla al 100%?

El contrapunto son los jóvenes anónimos que disfrutan de las mismas situaciones al máximo, sin prejuicios, sin ataduras.

Y todo esto con un toque de humor, los influencers Amixxa y Ayaxxa Miaya, Kristen Noel Crawley, The Native Fox y Elias Riadi, y una canción maravillosa de 1963: I will follow you, de Ricky Nelson

Os dejamos con las piezas, ¡disfrutadlas!