Síndromes raros: Síndrome de Anton

Se trata de una complicación característica de un tipo de ceguera que se llama ceguera cortical. Recibe su nombre en honor de los médicos Gabriel Anton y Joseph Babinski.

Antes de empezar os voy a contar, muy a grandes rasgos, como se forma la imagen, es decir, como vemos. En esto entra en juego ademas de nuestros ojos, el cerebro. Cuando los rayos de luz llegan al ojo activan una serie de células que envían esa información a través del nervio óptico a la corteza o lóbulo occipital del cerebro y esta, gracias a los estímulos, genera una imagen.

En el síndrome de Anton la corteza occipital se ve dañada por una hemorragia cerebral, un tumor cerebral o un accidente vascular cerebral. El ojo no se ve dañado o afectado en ningún momento, en estas personas las pupilas reaccionan a la luz y el reflejo fotomotor está conservado. Pero el gran problema de este síndrome no es qué exista una lesión cerebral y por ello no se forme la imagen sino de que el paciente niega que exista pérdida de visión, incluso llega a simular que puede ver e intenta comportarse y moverse con normalidad a pesar de que claramente es incapaz.

Este es un mecanismo psicológico de negación que se da principalmente es adultos, se describió algún caso en niños pero es poco común.

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Y ahora viene la pregunta ¿Por qué negarlo?

Hay varias y teorías sobre esto: Una de ellas es que el daño en la corteza visual hace que esta no se pueda comunicar con el área del habla por lo que se forma la imagen pero el paciente es incapaz de interpretarlo.

También se vio en algunos pacientes que esta negación de la pérdida de visión viene acompañada de zonas isquémicas del cerebro, es decir, zonas sin flujo sanguíneo.

El tratamiento a seguir es principalmente psicológico para que estos pacientes asuman su ceguera y poder llevar una vida normal dentro de esta limitación.