Arte y Medicina: Santa Isabel de Hungría curando a los tiñosos

Esta obra pertenece a Bartolomé Esteban Murillo, uno de los grandes pintores del barroco español. Formado en el naturalismo tardío, evolucionó hacia fórmulas propias del barroco pleno con una sensibilidad que a veces anticipa el rococó en algunas de sus más peculiares e imitadas creaciones iconográficas como la Inmaculada Concepción o el Buen Pastor en figura infantil. La mayor parte de sus producciones son de carácter religioso debido a la demanda de su clientela.

La obra que hoy os presento forma parte de un grupo de lienzos que se le encargó al pintor para desarrollar un programa iconográfico relacionado con las obras de misericordia y el ejercicio de la caridad. En el lienzo se representa a Santa Isabel de Hungría ayudada por unas damas, mientras vierte agua sobre la cabeza de un niño que se encuentra afectado de tiña cápitis.

Esta enfermedad afecta sobretodo a niños de entre 5 y 10 años y se manifiesta en el cuero cabelludo aunque también puede darse en cejas y pestañas. La producen hongos dermatofitos de los géneros Microsporum y Trichophyton. El descenso de la infección en los años post-pubertad se debe a la aparición de Pityrosporum orbiculare (Pityrosporum ovale) un hongo que se encuentra en nuestra piel y de las propiedades antifúngicas de los ácidos grasos del cabello en esas edades.

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No es una enfermedad tan rara y se encuentra por ejemplo en todo el continente americano incluyendo zonas urbanas; así como en África y la India.

¿Como se transmite? Pues de persona a persona o animal doméstico a persona. Esto la hace más propensa en niños que, como sabréis, tienen tendencia a compartir todo, desde gorras hasta peines.

Cuando se manifiesta puede darse de dos formas: La inflamatoria. en donde se ven placas de alopecia eritematosa (rojas) con lesiones escamosas, nódulos purulentos y todo esto acompañado de dolor, picor e incluso fiebre. Y la no inflamatoria, por suerte la más común y como su nombre indica no existe inflamación, aparecen lesiones descamativas y alopécicas con numerosos puntos negros.

Para su diagnostico se deben combinar la historia médica, el examen físico y el diagnóstico de laboratorio, ya que la dermatitis seborreica, la atópica y la psoriasis son muy similares en su presentación clínica. Su tratamiento consta de antimicóticos orales además de normas de higiene, evidentemente y generalmente también el uso de un champú con sulfuro de selenio que aliviará el prurito y la descamación del cuero cabelludo y removerá las partículas secas y escamosas