Síndromes raros: Síndrome de Diógenes

“Trastorno del comportamiento que se caracteriza por el total abandono personal y social, así como por el aislamiento voluntario en el propio hogar y la acumulación en él de grandes cantidades de basura y desperdicios domésticos. Afecta, por lo general, a personas de avanzada edad que viven solas”

Se denomina Sindrome de Diógenes en honor al filósofo Diógenes de Sínope, de la época de Aristóteles, famoso por promover un modo de vida austero y renunciar a todo tipo de comodidades.  Esta denominación se otorgó sobre los años 60 al realizar un estudio y comprobar un patrón de conducta en varios pacientes con este síndrome.

Este tipo de patología la suelen padecer personas de edad avanzada que viven solas o no han superado la muerte de un cónyuge o familiar muy cercano, presentan cuadros depresivos o como consecuencia de otras patologías previas, como el trastorno de personalidad obsesivo-compulsivo, o por otras conductas  que pueden agravarse como el coleccionismo u otras causas. En España este tipo de enfermedad la sufren 17 pacientes psiquiátricos de cada 10.000 ingresos hospitalarios.

sindrome_diogenes_limpiezas-especiales-sevilla.jpg

Los síntomas que se aprecian son un total abandono por la higiene personal y del hogar, llegando a acumular objetos que en realidad no son necesarios. A día de hoy no se ha encontrado ningún patrón que explique por qué acumulan esa cantidad de basura. Además se ve una clara alteración en las funciones cognitiva y social. No son conscientes de su problema por lo que rechazarán todo intento de ayuda. 

Para su diagnóstico es necesario que sean los familiares o personas del círculo cercano del enfermo quienes lo detecten. Como en todas las patologías es importante detectarlo cuanto antes ya que este síndrome presenta un 46% de mortalidad en el plazo de 5 años. 

Su tratamiento se centra principalmente en mejorar el estado de higiene y nutricional del paciente para continuar con tratamiento psicológico que evite que está situación se vuelva a repetir. Esto conlleva muchas veces la hospitalización del paciente, ya que sí vuelve a casa es más fácil que recaiga y vuela a acumular, con el consiguiente problema sanitario.