Las brujas y sus pócimas

Generalmente asociamos la palabra bruja con algo negativo, malvado y satánico. Esto se debe a que se les ha asociado históricamente con tener verrugas en la cara, sombreros, volar en escobas, la oscuridad…

En la Edad Media miles de mujeres fueron perseguidas, torturadas, violadas, quemadas en hogueras y ahorcadas bajo la acusación de brujería y de ser siervas del Diablo. Generalmente las brujas eran mujeres de zonas rurales que mediante infusiones de plantas y ritos tradicionales pretendían dar una ayuda “médica” a la gente del pueblo que no tenían acceso a otra cosa.

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Obviamente muchos de estos ritos y usos de plantas no tenían sentido más allá del la sugestión o del efecto placebo. La tradición en la época medieval era que las brujas mezclaban en sus calderos todo tipo de plantas e ingredientes bajo las instrucciones del demonio para fabricar pócimas que les servía para volar y acudir al aquelarre. Actualmente lo qué se cree es que las brujas utilizaban plantas alucinógenas que se aplicaban sobre la piel. El ungüento o la ingestión de las plantas creaban la ilusión de volar. El médico y humanista español Andrés Laguna, decía, allá por el siglo XVI, que estas mujeres untaban su cuerpo con cicuta, hierba mora, beleño y mandrágora.

Las plantas que solían utilizar eran aquellas con propiedades narcóticas, alucinógenas o analgésicas; por lo que generalmente eran plantas que contienen gran cantidad de alcaloides. Las más usadas son: el estramonio (Datura stramonium), la belladona (Atropa belladonna), la mandrágora (Mandragora autumnalis), el beleño (Hyoscyamus niger), el tabaco (Nicotiana tabacum), la adormidera (Papaver somniferum) y la amapola común (Papaver rhoeas).

Este tipo de plantas crecen en suelos donde la cantidad de nitrógeno es alta, por lo que se pueden encontrar en riberas de ríos, cementerios e incluso basureros (suelos con gran cantidad de materia orgánica).
Las brujas también ayudaban a las mujeres jóvenes de los pueblos a abortar. Para ello usaban plantas del tipo artemisa o ruda.
Como veis las brujas no eran esos seres malvados adoradoras del Diablo sino que en muchos casos eran las encargadas de velar por la salud de las gente en zonas rurales donde el acceso a médicos era imposible.