Las tumbas megalíticas Kofun de Japón

En Japón existen un tipo de tumbas muy especiales, tanto por su curiosa forma como por su antigüedad y características que las hacen únicas en el mundo, son las tumbas kofun con forma de ojo de cerradura.

El Periodo Kofun abarca aproximadamente desde el 250 al 538 y es un periodo conflictivo donde la Corte de Yamato va creciendo y asentándose y acaba con la llegada del budismo y los cambios culturales que este trajo.

El Grupo de tumbas Saki Tatanami Kofun en Nara

El Grupo de tumbas Saki Tatanami Kofun en Nara

Aunque existen diferentes túmulos funerarios con distintos tamaños y formas, los que destacan sobre todos son los llamados de ojo de cerradura, tanto por su peculiar forma como por su tamaño, ya que algunos de ellos son las tumbas más grandes que existen en todo Japón, además de su gran tamaño, muchas tienen fosos alrededor e incluso otros kofun más pequeños rodeando a las más grandes. Parece que su peculiar forma es una evolución de unas tumbas anteriores, del Periodo Yaoi, montículos cuadrados o circulares rodeados de zanjas que llegaban a medir 45 metros de ancho por 5 de alto.

Las tumbas tiene dos extremos diferenciados, el montículo circular donde se encuentra la cámara funeraria en un pozo rodeada de megalitos y la parte cuadrada al lado contrario, su diseño fue cambiando con el tiempo pero casi siempre mantuvo esta forma básica. Se estima que al menos se construyeron unas 20.000 tumbas de este estilo.

La tumba Kashiwagaoka , una de las más antiguas

La tumba Kashiwagaoka , una de las más antiguas

Las primeras tumbas kofun se encuentran en la cuenca de Nara, construidas en torno a la mitad del siglo III, se conocen como el grupo Makimuku Kofun, la mayor de ellas alcanza los 280 metros de largo por 30 de alto, llamado Hashihaka kofun, y se atribuye a la reina tribal Himiko.

Con el tiempo las tumbas kofun fueron apareciendo en otros lugares de Japón, para el siglo V se hicieron populares en la provincia de Yamato, centro de poder en ese momento, y de allí se expandieron por todo el país. Incluso este tipo de construcción funeraria se expandió a Corea, donde se han encontrado algunas tumbas kofun pertenecientes a japoneses afincados en los reinos coreanos.

El completo de  Mozu kofungun

El completo de Mozu kofungun

Uno de los mejores lugares para admirar estas tumbas es en la ciudad de Sakai, en la prefectura de Osaka donde se conservan unas 50, llamadas Mozu kofungun, declaradas Patrimonio mundial de la UNESCO desde el 2010. Allí se encuentra el Daisen kofun, la tumba más grande de todas, donde está enterrado el emperador Nintoku, considerada la más grande del mundo en superficie, sus medidas son impresionantes, mide 500 metros de largo, 35 de alto y 300 de ancho en su punto más ancho en una zona total de 840 metros de largo. Además tiene tres fosos, el interior, el más ancho, mide 60 metros de ancho. El montículo central, al que es imposible acceder, está cubierto de vegetación. Todo el complejo funerario tiene 460 mil metros cuadrados.

Parece que este tipo de tumbas se dejó de fabricar a finales del siglo VI, con la restructuración de la Corte de Yamato tras la irrupción del budismo en Japón.