La Pirámide Roja, el éxito del faraón Seneferu

La Pirámide Roja es la tercera más alta de las que se conocen en Egipto, pero es más antigua que las de Keops o Kefrén, es la primera pirámide que se construyó geométricamente perfecta y con las paredes lisas, pero los arquitectos del faraón Seneferu tuvieron que practicar mucho antes.

Seneferu, que reinó sobre el 2600 a.c., aprendió de su padre, el faraón Huny, la importancia de la construcción de un recinto funerario para poder conseguir la vida eterna, anteriormente se habían construido grandes mastabas y algunas pirámides escalonadas, pero había una nueva idea en el aire.

Estatua de Seneferu en el Museo del El Cairo

Estatua de Seneferu en el Museo del El Cairo

Posiblemente iniciada por su padre, la Pirámide de Meidum, situada a unos 70 km al sur de El Cairo, fue su primer gran intento. Conocida como la Falsa Pirámide, hoy sólo se conserva su parte central ya que la estructura exterior se derrumbó y por todo el robo de piedra que sufrió. Fue la última pirámide escalonada que se construyó. Seneferu quiso probar un nuevo método, al aumentarle un escalón y después intentar recubrirla para que sus paredes fueran lisas, es muy probable que se empezara a derrumbar ya en los tiempos del faraón, dado que el grado de inclinación no era el más acertado.

La Falsa Pirámide

La Falsa Pirámide

Pero Seneferu no se rindió y volvió a probar suerte, en Dahsur, a 40 km de El Cairo, se empezó la construcción de la llamada Pirámide Romboidal, tan enorme que si llega a ser acabada sería más alta que la de Keops, y una de las pocas que conservan su revestimiento original. Pero la pirámide empezó a resquebrajarse mucho antes de poder completarla. El principal problema fue el terreno elegido, muy arenoso, que provocó que enseguida empezaran a aparecer enormes grietas y se empezara a hundir, para intentar solucionarlo se redujo el ángulo de inclinación de las caras de la pirámide, dándole la curiosa forma que sigue teniendo hoy en día. En su interior se construyó una bóveda falsa (la más antigua que se conoce) para ayudar de contrafuerte. Pero era ya demasiado tarde, y la estructura amenazaba con derrumbarse, por lo que la abandonaron.

La pirámide Romboidal

La pirámide Romboidal

Con todo lo aprendido, Seneferu y sus arquitectos lo intentaron una vez más, a 3 km de la anterior, tras haber preparado unos buenos cimientos de piedra caliza, y usando una inclinación de 43 grados, la que habían podido comprobar que era la más óptima, empezaron la construcción de la Pirámide Roja, así llamada por el color de la piedra caliza usada allí. Además, en el interior se crearon tres cámaras de 14 metros de altura cubiertas por una falsa bóveda, que recuerda a la forma exterior de una pirámide escalonada, que ayuda a soportar el peso de la pirámide. Tener una pirámide dentro de la pirámide ayudaba a reforzar no solo la estructura, sino también, según la tradición egipcia, a ayudar al faraón a resucitar. Se tardaron 17 años en terminar la pirámide.

El faraón Seneferu por fin tenía su pirámide para poder ascender al cielo e iniciar su resurrección.  

Su hijo y sucesor, Jufu o Keops, copió el modelo de su padre para construir unos años más tarde la mayor pirámide y la más icónica de todo el Antiguo Egipto.