La Guardia Suiza, siglos protegiendo al Papa

La Guardia Suiza Pontificia lleva velando por la seguridad de los papas desde 1506, es, en esencia, el ejército del Vaticano, además de la seguridad del propio papa. Sólo puede estar formada por varones solteros suizos católicos entre 19 y 30 años.

Desde mediados del siglo XV la situación en Italia estaba un poco revuelta, distintos estados Europeos, como Francia o Aragón, tienen sus intereses puestos en Italia, creando gran inestabilidad y guerras internas entre los diversos estados italianos. Ante este hecho, los papas decidieron llegar a acuerdos con la Confederación Suiza para que les mandaran mercenarios, muy afamados en la época. Al finalizar la llamada Primera Guerra Italiana, un conflicto entre Carlos VIII de Francia y Fernando II de Aragón por el control de Italia, el nuevo papa, Julio II, les pidió a los suizos que le mandaran 200 hombres para convertirse en la guardia constante del Vaticano. Estos llegaron el 22 de enero de 1506, fecha oficial de la fundación de la Guardia Suiza.

La Guardia Suiza vivió su mayor momento de gloria el 6 de mayo de 1527 en el Saco de Roma, el saqueo de Roma por parte de las tropas alemanas y españolas de Carlos I de España (y 5 de Alemania) en su victoria contra la Liga de Cognac (Francia y otras ciudades italianas, entre ellas el Vaticano). Durante el saqueo, para conseguir que el papa Clemente VII pudiera escapar, 147 guardias suizos murieron luchando contras los mercenarios alemanes, los restantes consiguieron poner a salvo al papa dentro del Castillo de Sant’Angelo.  Desde entonces, como recordatorio, cada 6 de mayo, se juran los nuevos cargos y se conceden los ascensos.

El Saqueo de Roma por Francisco Javier Amérigo

El Saqueo de Roma por Francisco Javier Amérigo

En 1537 la Guardia Suiza fue nueva restablecida. Desde entonces dejó de ser una unidad militar para convertirse en la guardia personal del papa. Aún así, Pio V mandó a 12 de sus guardias a la Batalla de Lepanto en representación del Vaticano.  Tras el exilio de Pio VI en 1799 la Guardia se disolvió, volviendo a restablecerse en 1801 con Pio VII, aunque poco les duró, en 1808, tras la toma de Roma por parte de las tropas napoleónicas francesas, fue nuevamente disuelta y no pudo recuperarse hasta la vuelta del papa Pio VII en 1814. Durante gran parte de este periodo, el liderazgo de la Guardia estuvo en manos de una familia suiza, los Pfyffer von Altishofen, que prácticamente monopolizaron el puesto de comandante hasta 1847.

A finales del siglo XIX la Guardia estaba en horas bajas, eran meramente un cuerpo ceremonial, que apenas tenía disciplina o armamento, compuesta por descendientes romanos de suizos, pero en 1910 fue elegido comandante Jules Repond, que se dedicó a recuperar el antiguo esplendor, se volvió a reclutar sólo varones suizos y se impuso una dura disciplina (incluso hubo un motín por esto), siendo el germen de la moderna Guardia Suiza, también diseñó el que es el actual y caracterítico uniforme de la Guardia, inspirado en los frescos de Rafael.

La actual Guardia Suiza, foto sacada de su propio Facebook

La actual Guardia Suiza, foto sacada de su propio Facebook

Desde 1929, con la conformación del actual Estado del Vaticano, las labores de vigilancia y seguridad pasaron a una unidad policial, el Cuerpo de Gendarmería de la Ciudad del Vaticano, dejando a la Guardia Suiza sólo una labor ceremonial. Pero el intento de asesinato del Juan Pablo II en 1981 (el comandante en esa época volvía a ser un Pfyffer von Altishofen), cambió de nuevo su rol, pasaron a ser entrenados como un cuerpo moderno de seguridad, usando armas modernas además de sus clásicas alabardas, a día de hoy acompañan al papa como parte de su seguridad (sin los uniformes de colores, claro).