Todas queriendo novios y yo sólo queriendo ser flaca

Todas queriendo novios y yo sólo queriendo ser flaca

* El título de este post no es nuestro, se lo debemos a un perfil en Twitter

Este post es triste, preocupante, y no pretende nada más que poner sobre la mesa un problema grave. Nada más lejos de juzgar a las chicas y mujeres que lo sufren.

Hablar sobre la anorexia tuvo su momento en los 90s, en paralelo a la aparición de Kate Moss y las super models. Y en los 2000 se puso sobre la mesa las conductas extremas que se imponían en los desfiles e incluso algunas marcas de ropa se hicieron eco de ello con campañas denuncia.

Pero parece que este tema pasa de puntillas en los 2010s frente a lo booty y lo curvy y que se lo hemos dejado a los especialistas (médicos, psicólogos, familia, afectadas) y a las rrss, que hablan de collarbone challenge, belly button challenge, paper thin challenge, thigh gap y ab crack.

¿Es mejor tratarlo puntualmente ligado a llamativas modas, tratarlo como un problema, o abandonarlo por completo?

Nosotros creemos que lo segundo, aunque estamos seguros de que nadie mejor que los afectados para entenderlo y buscar soluciones.

Y en este post vamos a hacer un análisis de los  tipos de estados y mensajes que evidencian el trastorno, todos sacados de Twitter.

  • Admirar cuerpos que no son el tuyo: "Por qué no soy así"
  • No gustarte en el espejo y las fotos: "Por qué de 10 buenas 30 me salen mal. Por qué me saco 5 fotos y salgo mal en 50. Por qué me entrego para 1 amor y me gilean 20. Y así mi vida"
  • Sentirte solo, incomprendido: "Me siento totalmente abandonada por mí y por todo el mundo"
  • Rechazar y desconfiar de la ayuda: "Hace una hora que les digo que no voy a comer y me siguen preguntando. No me rompan las pelotasss"
  • Exigirte constantemente: "«Necesitas ser flaca, debes ser flaca, tienes que ser flaca» Pero mis actos no concuerdan con mis pensamientos."
  • Boicotearte, despreciarte, hacerte daño: "No puedo comer en frente de nadie, me siento asquerosa"
  • Centrar tu problema en la comida: "Comer? A quién le importa comer?"
  • Hablar del dolor, el sufrimiento: "Dejas de comer, dejas de salir, dejas de sentir, y poco a poco vas dejándolo todo, hasta que dejas de vivir."
  • Hablar de la muerte y el suicidio: "Hoy voy a intentar por vez n°1235631135, matarme, en serio ya no soporto más, estoy muerta por dentro"
  • No entender que te ingresen: "No sé por qué me hicieron aumentar de peso. Hubiera preferido morirme a estar como estoy ahora y no lo entienden."
  • Sentirte culpable: "Me siento mal cuando pienso que hay tanta gente que daría lo que sea por un plato de comida, y yo lo vomito"

Muchos de estos sentimientos (sentirte solo, no gustarte...) se manifiestan en la adolescencia pero se superan. La preocupación empieza cuando esto deriva en el daño a uno mismo (centrado en dejar de comer, en vez de en hacer deporte como en otros casos; es más, algunas declaran sentirse agotadas y no poder hacer ejercicio... lógicamente). Y cuando además se pierde la objetividad (muchas de estas chicas pesan menos de 45 kg) y se rechaza a quien trata de ayudarte o devolverte al mundo real (padres, amigas).

Por las webs médicas consultadas, sabemos que uno de los motivos que desencadenan la anorexia es la necesidad de control en momentos en los que la vida te desborda (hechos concretos o cambios como el paso de la niñez a la adolescencia). Controlas lo que comes, ya que no puedes controlar los sentimientos, los cambios, la vida.

El perfeccionismo también precipita el problema: las auto-metas son imposibles, contra natura... por lo que la frustración se genera en las personas más disciplinadas y severas. Esta necesidad de cumplir lo auto-exigido inicia un círculo vicioso de difícil salida.

Obviamente saber todo esto no evita sufrir este trastorno. Es sorprendente lo claro que, por momentos, algunas de ellas lo tienen: saben perfectamente que están enfermas, saben que hay un problema latente en todo eso que ya han normalizado... el reto es atreverse a salir de ello y descifrar cómo. Desde aquí lanzamos la sugerencia de pedir ayuda a un especialista. Y mandamos mucho ánimo y fuerza a aquellas que lo intenten. Eso os hará admirables.