Apio Claudio Caecus, el constructor

Apio Claudio el Ciego o el Censor, fue uno de los más famosos censores romanos de la Antigua Roma republicana. Hizo grandes reformas políticas, pero su obra más imperecedera fue la Vía Appia, la más importante carretera romana y el acueducto Aqua Appia.

Apio Claudio nació en el 340 a.c., hijo de dictador Cayo Claudio Craso. Durante su Cursum honorum fue elegido dos veces como Edil curul, cumpliendo poco a poco los pasos necesarios para ir ascendiendo, pero en el 312 a.c., de una manera muy excepcional, fue elegido para el puesto de Censor sin haber sido elegido previamente como Cónsul, cosa muy rara en la República del momento.

 Estela conmemorativa sobre Apio Claudio encontrada en Arezzo

Estela conmemorativa sobre Apio Claudio encontrada en Arezzo

Apio Claudio intentó proteger a las clases bajas y abrió el Senado a más gente, evitando que las familias aristocráticas coparan los puestos, además redistribuyó a las tribus de Roma para que el pueblo llano y los libertos ganarán más poder. También ayudó a la defensa de Roma promoviendo la fundación de colonias en el Lacio y Campania para servir de defensa contra los enemigos latinos en la Segunda Guerra Samnita

Como Censor consiguió grandes cambios para el puesto, pasó a ser tarea suya la elaboración de listas senatoriales, redistribuyó gran cantidad de tierra pública e incluso elaboró un calendario legal, anteriormente cosa sólo de pontífices.

Pero por lo que más era conocido Apio Claudio era por ser un hombre de acción y no esperar para tomar decisiones importantes. Roma empezaba a ser una gran potencia en Italia, la ciudad empezaba a quedarse pequeña en infraestructuras y sus legiones cada vez tenían que ir más lejos, haciendo más difícil llevar abastecimiento a los legionarios.

Apio Claudio buscó una solución y la encontró, y no fue otra que la construcción de la Vía Appia, una enorme carretera que unía Roma con Brindisi, un importante puerto comercial, en el sur, haciendo que el transporte de tropas a lo largo de Italia fuera muchísimo más eficaz. Copiando a la antigua Vía Latina, Apio Claudio empezó la construcción de la misma partiendo del mismísimo Foro de Roma, la Vía Appia fue la primera en construirse con cemento y marchó recta por la costa hasta el sur. 

 Recorrido de la Vía Appia

Recorrido de la Vía Appia

Por otro lado, había otro gran problema en Roma, el agua, y otra vez Apio Claudio tomó una decisión, el agua del Tiber estaba demasiado contaminada y los pozos de la ciudad no daban abasto para una población que creía tan rápidamente. Y así se construyó el primer acueducto, una enorme obra de ingeniería, que llegó a Roma, con 16 km de largo y con capacidad para transportar más de 75 mil litros al día, arregló durante bastante tiempo el problema del agua en la ciudad. Muchos más acueductos se construirían con el tiempo. 

 Recorrido del Aqua Appia en su momento en Roma

Recorrido del Aqua Appia en su momento en Roma

Pero a pesar de todo, cuatro años después de empezar su censura, sus enemigos políticos consiguieron echarlo del puesto, pero no se rindió, en el 307 a.c., sólo un año después, fue elegido Cónsul, y otra vez en el 296 a.c., donde le tocó luchar de nuevo contra los samnitas. Más tarde fue Pretor e incluso llegó a ser dictador durante un año. 

En su vejez parece que se quedó ciego, de ahí su cognomen, aunque puede que también pudiese venir de sus enemigos políticos, que lo consideraban un ciego políticamente hablando. 

Muchos de sus discursos se conservaron incluso hasta tiempos de Cicerón, pero lo que dejó una huella inmortal para siempre fueron sus construcciones. 

*la portada es un cuadro de Cesare Maccari sobre Apio Claudio