Las mujeres son guerreras (XX): María Pita, la defensora de A Coruña

En 1589 una flota encabezada por el corsario Francis Drake (del que ya hablamos hace tiempo), sitia la ciudad de A Coruña, este ataque forma parte de la guerra entre la España de Felipe II y la Inglaterra de Isabel I, es la reacción inglesa al fallido ataque de la Armada Invencible. 

María Mayor Fernández de Cámara y Pita, más conocida como María Pita, había nacido en una familia pobre en 1565 en Cambre, muy cerca de A Coruña, en la época del ataque se encontraba en la ciudad con su marido, Gregorio de Rocamunde. 

 Grabado de María Pita, por Santiago Llanta y Guerin

Grabado de María Pita, por Santiago Llanta y Guerin

El ataque inglés el 3 de mayo a la ciudad consiguió cercarla, su principal cometido era acabar con los restos de la Armada Invencible (realmente la Grande y Felicísima Armada, lo de Invencible fue un invento a posteriori de los ingleses para anotarse un tanto) y de paso desestabilizar al reino. La superioridad inglesa era abrumadora, entre 125 y 150 barcos y unos 23000 hombres venían dispuestos a conquistar y arrasar con todo. Adicionalmente su intención posterior era avanzar hacia el sur y levantar en armas al reino de Portugal contra Felipe II.

La ciudad estaba defendida por unos 1500 hombres y unos pocos barcos en reparación, que poco pudieron hacer para evitar que los ingleses tomaran los barrios de fuera de las murallas. Cabe destacar a las cientos de mujeres que se encargaron de las labores de avituallamiento para mantener a los defensores en las murallas. 

 Placa conmemorativa

Placa conmemorativa

La ciudad resistía los ataques, y Drake y compañía decidieron hacer volar parte de la muralla cercana al convento de Santo Domingo, pero los explosivos solo la dañaron, eso sí, obligando a los defensores a gastar muchos recursos en intentar arreglarla. Pero los ingleses no se rindieron y el día 14 volvieron a dinamitar la misma sección, esta vez volándola por los aires y entrando en tromba por la abertura.

Pero los defensores estaban preparados y los aguardaban, todos los esfuerzos de las dos partes se concentraron allí, todo fuego de cañonazos y arcabuces y muerte por los dos lados. La situación parecía estancada, hasta que un alférez británico, portando la bandera de su regimiento, hizo una última carga, seguido por el resto de sus compatriotas, consiguiendo romper el cerco defensivo, pero en ese momento, cuando todo parecía perdido, mientras se aclaraba el humo, apareció frente a ellos María Pita, que acababa de ver morir a su marido, y, con la rabia que sólo puede dar un momento así, de una pedrada o de una estocada, según que versión, acabó con la vida del alférez, cogiendo su bandera y alzándola para que todos los defensores coruñeses la pudieran ver, y al grito de "Quen teña honra que me siga" cargó contra ellos, levantando la moral de sus compatriotas, que no solo echaron a los ingleses de las murallas, sino que los pusieron en franca retirada, obligándolos a levantar el cerco y marchar a Inglaterra con el rabo entre las piernas. 

 Estatua de María en A Coruña

Estatua de María en A Coruña

Su vida posterior refleja que consiguió gran fama, su posición social mejoró con cada nuevo marido, enterrando a cuatro, quedando ya viuda para siempre a partir de 1613 y tuvo, al menos, cuatro hijos. Pero el rey no se olvidó de la gran ayuda prestada, y le concedió una pensión para que pudiera vivir desahogada hasta su muerte en 1643.