Las mujeres son guerreras (XXII): Maria Quitéria de Jesus, la heroína brasileña

Durante la guerra de Independencia de Brasil, el pueblo, apoyado por el príncipe Pedro de Braganza, hijo del rey portugués Juan VI, que desembocaría en el Imperio de Brasil, destaca María Quitéria de Jesús, que luchó como uno más como soldado.

María Quitéria de Jesús nació en 1792 en el Estado de Bahía, hija de un terrateniente viudo que no se preocupó mucho, más bien nada, por su educación pero sí que le enseñó a montar, disparar y cazar, cosas que le vendrían muy bien más adelante.

 María Quitéria de Jesús

María Quitéria de Jesús

En 1822 empezaron los disturbios en Brasil por el intento de Juan VI de retirar parte de las concesiones que había dado a la colonia mientras la familia real se refugió durante las guerras napoleónicas y la conquista de Portugal. Pedro, que había crecido en Brasil, se puso del lado del pueblo, que se levantó en armas. María se uniría a los revolucionarios.

En todo Bahía se fue reclutando gente para luchar por la independencia, pero cuando llegaron a la hacienda del padre de María, este, mayor y viudo con hijos pequeños a su cargo, quedó exento. Pero María quería luchar, y se escapó de casa. Se cortó el pelo y se vistió con ropa masculina y se presentó voluntaria bajo el nombre de soldado Medeiros, entró en el Batallón de Voluntarios del Príncipe, conocido como “Batallón de los periquitos”, en el regimiento de artillería.

 Pedro proclamando la Independencia, cuadro de François-René Moreau

Pedro proclamando la Independencia, cuadro de François-René Moreau

Desde el primer momento, María demostró ser un gran soldado, sobre todo por su habilidad con las armas. Pero su padre llegó y la descubrió, queriendo llevársela de vuelta. Pero María estaba dispuesta a quedarse y luchar y consiguió convencer a su padre y a su superior, el mayor Silva y Castro, que saltándose los convencionalismos de la época, prefirió quedarse con la mujer que había demostrado ser de sus mejores soldados, eso sí, María incorporó una falda estampada a su uniforme, para que quedara claro que era mujer, no vaya a ser que alguien se confundiera...

Y María marchó a la guerra, luchando contra los portugueses en numerosas escaramuzas y combates, María destaca una y otra vez en batalla, es la primera en atacar y la última en retirarse, es valiente y osada hasta el extremo. Participa entre otras en las batallas del río Paraguassu y en las de Concepción, Itapúa y Pituba, ganando pronto un ascenso a cadete por su valentía. En agosto de 1823, tras echar a los portugueses, incluso fue recibida por el ya emperador Pedro I, que le concedió el ascenso a alférez, además se convertiría en el primer soldado en la historia de Brasil en ganar la distinción de Caballero de la Orden Imperial de la Cruz del Sur. María Quitéria se convertiría para siempre en uno de los símbolos de la Independencia de Brasil.

 Estatua de María Quitéria en Bahía

Estatua de María Quitéria en Bahía

Una vez acabada la guerra se retiró del ejército y volvió a casa, donde hizo las paces con su padre y se casó y tuvo una hija, disfrutando de una vida tranquila en un Brasil al que ayudó a ser independiente hasta su muerte en 1853.