Magno Máximo, un emperador hispano

Nacido en una familia aristocrática de la gens Flavia, este hispano (posiblemente nacido en Gallaecia sobre el año 335-340) destacó en las labores militares desde joven, hijo de un general, Flavio Julio Eucherio, era también primo de un futuro emperador, Teodosio (también hispano).

Para el año 368 marchó con su tío, el Commes Britanniarum (conde de Britania, vamos el que manda en la zona), Flavio Teodosio, llamado Teodosio el Viejo para servir en el ejército establecido en Britania, que por esta época tenía muchos problemas, en general todo el Imperio, ya dividido en Oriente y Occidente se encontraba en un momento delicado, y las revueltas, los ataques exteriores y los usurpadores eran algo continuo.

En el 367 estalló una rebelión a gran escala en Britania y el norte de la Galia, la llamada Gran Conspiración, las fuerzas fronterizas que custodiaban el Muro de Adriano entraron en rebeldía y abrieron las puertas a los pictos, que arrasaron todo lo que encontraron a su paso, a su vez los celtas irlandeses y los francos alemanes asediaron las costas  en un ataque muy bien coordinado, murieron muchísimos romanos, el Imperio, con muchos problemas en otras partes no supo reaccionar, y dejó en manos de Flavio Teodosio resolver el problema. Este, muy eficaz, consiguió arreglarlo, prometiendo amnistías y trayendo unidades extranjeras de su confianza. Destacaron tanto Máximo como Teodosio, el hijo del Commes.

 Mapa que muestra el fin del dominio romano de Britania

Mapa que muestra el fin del dominio romano de Britania

Una vez pacificada Britania, acompañó de nuevo a Flavio Teodosio a África para acabar con Firmo II, un usurpador. Pero poco después, una conjura palaciega tras la muerte del emperador Valentiniano I acabó con la vida de Flavio Teodosio y Máximo desaparece un tiempo de escena. Pero en el 379, tras la desastrosa derrota de Adrianópolis, su primo, Teodosio, es rehabilitado y nombrado Augusto de Oriente, y con el tiempo acabaría siendo el único (y último) Emperador de todo el Imperio Romano. De esta forma, Máximo pudo recuperar su vida militar y volver a Britania.

En Britania estaba como en casa, se casó con una princesa galesa, Elena de Caernarfon, que pasaría a la historia como Santa Elena. Sobre el 381, tras una gran victoria contra los pictos, y viendo que el Imperio era débil al ser aclamado emperador por sus tropas. En el 383 desembarcó en la Galia y se enfrento con Graciano, el coEmperador de occidente, que es abandonado por sus tropas, e intentó huir, pero es capturado y asesinado. Viendo que era imposible derrotarlo, el emperador de occidente que quedaba, Valentiniano II, y el de Oriente, que ya era su primo Teodosio decidieron pactar con Máximo, entregándole Britania, la Galia e Hispania, poniendo su capital en Tréveris.

 Valentiniano II

Valentiniano II

Pero para Máximo esto no era suficiente, y en el 387, tras una petición de ayuda de Valentiniano II para ayudarle a derrotar a los alamanes decidió que ya era hora de pasarse por Italia, y se quedó con todo. Valentiniano y su madre huyeron a Constantinopla para que Teodosio los defendiera, allí consiguieron una alianza firme y Teodosio decidió que ahora su primo era un usurpador y era hora de echarlo. Mientras tanto, y con casi todo el Imperio Occidental en sus manos, Máximo nombró César a su hijo Flavio Víctor, con la intención de establecer una dinastía.

Valentiniano por mar y Teodosio por tierra atacan a la vez las posiciones de Máximo, que les planta cara y es derrotado en Siscia (actual Croacia) y Peotovio (Eslovenia) refugiándose en Italia, pero en esta época la seguridad de un Emperador dependía de sus victorias, así que murió asesinado a manos de sus hombres el 20 de Julio del 388 y entregaron su cabeza a Teodosio. Su hijo a penas lo sobrevivió. Y Teodosio, por algo llamado el Grande, decidió que ya era hora de unificar de nuevo el Imperio, convirtiéndose en el último emperador romano de todo el Imperio Romano.

 Estatua de Teodosio en el Palacio Real de Madrid

Estatua de Teodosio en el Palacio Real de Madrid

Como última curiosidad, no está del todo probado, pero parece que Petronio Máximo, un emperador de occidente que duró solo 77 días era su nieto. Y Olibrio, un emperador de occidente 90 años posterior, también pudo descender de él.