Paulina Bonaparte, una mujer adelantada a su tiempo

Paulina Bonaparte fue una de las hermanas pequeñas de Napoleón. Siempre favorecida por su hermano, llevaría una existencia placentera, pero cuyo espíritu, demasiado liberal para su tiempo, la llevó a protagonizar numerosos escándalos.

Nacida en 1780 en Córcega, con 13 años marcha con su familia a París donde Napoleón ya está destacando. La joven, muy liberada sexualmente, empieza a mantener relaciones con hombres de cierta importancia. Napoleón, para acallar rumores, la obliga a casarse con el General Leclerc, uno de sus hombres de confianza, cuando los pilla haciendo cositas en el despacho de este. Se casaron en 1797 y al año siguiente nacería su hijo Dermide.

 Retrato de Paulina

Retrato de Paulina

En 1801, Napoleón decide mandar a la isla de La Española (actual Haití y República Dominicana) para frenar una revuelta. Paulina se niega a ir y tiene que ser embarcada a la fuerza, vengándose de su marido y su hermano durmiendo desnuda delante de todos los marineros.

Una vez en la isla, Paulina, que debía aburrirse un montón, empieza a organizar orgías y a pasarse por la piedra a todo el que se le pone a tiro, sea soldado francés o negro local bien dotado, ante la imposibilidad de su marido para controlarla. Leclerc enferma poco después y muere de Fiebre Amarilla, y Paulina, a pesar de su comportamiento, se ve terriblemente afectada por ello.

 Napoleón como Emperador, presumiblemente Paulina sale en el cuadro

Napoleón como Emperador, presumiblemente Paulina sale en el cuadro

Pero una vez de nuevo en París, y sin marido a la vista, continúa con su regalada vida. Sigue coleccionando amantes, ahora sumado a sus nuevas aficiones, las joyas caras y la ropa provocadora, cuentan que su ropa era tan trasparente como para dejar ver su cuerpo pero no lo suficiente para que no fuera considerado que iba desnuda. En su casa ya era otro rollo, le gustaba bañarse rodeada de sus criados y recibía a la gente en la bañera o apenas vestida. 

Napoleón, una vez más decide intervenir (incluso había rumores de que Paulina se acostaba con él también) y la vuelve a casar, esta vez con el noble italiano Camilo Borguese, y se traslada a Roma, al Palacio Borguese, donde continúa con su estilo de vida. Un tiempo después su marido contratar al escultor Antonio Canova la realización de una escultura para la que posaría su esposa. Y esta, ni corta ni perezosa, decide posar desnuda. La escultura sigue hoy en día en el Palacio Borguese

Pero la vida en Roma, y con su soso esposo, no es para Paulina, y tras la muerte de su único hijo, decide volver a París para continuar coleccionando amantes. Por esta época hay un par de obras para las que supuestamente es modelo, una copa con forma de su pecho, extraído de un molde de yeso de su propio pecho y un retrato al óleo donde sale semidesnuda. 

 La Venus Borguese

La Venus Borguese

Pero la caída de Napoleón y su exilio en la Isla de Elba, acaba con su forma de vida, pero lejos de lamentarse, vende sus propiedades y lo acompaña al exilio. Cuando este vuelve y es derrotado definitivamente en Waterloo, Paulina lo sigue apoyando financiariamente y buscando apoyos para él. Cuando Napoleón muere en 1821, es un terrible golpe para Paulina. 

La salud de Paulina se ve rápidamente deteriorada por un cáncer de útero, y muere en Roma en 1825, tras reconciliarse con su marido. Es enterrada en la Basílica de Santa María la Mayor en Roma, a pesar de que ella quería ser enterrada en París junto a su hijo y su primer esposo. Así acaba la vida de una mujer que claramente rompió todos los tabús de su época y que decidió vivir a su manera y no como le marcaba la sociedad.