Don Rodrigo, el rey que perdió Hispania

Hablar de Don Rodrigo y de la invasión árabe es un tema complicado, ya no por sus repercusiones históricas que llegan al día de hoy, sino porque hay demasiada leyenda y reinterpretaciones posteriores de lo sucedido en una época de divisiones en el reino visigodo sin apenas crónicas coetáneas.

Todo parece apuntar que tras la muerte de Witiza (710), el anterior rey, se produjo un conflicto grave en el reino, según distintas fuentes Rodrigo llegó al trono de forma violenta, pero no queda claro si tras asesinar a Witiza, práctica bastante habitual en la época por otra parte, matar a tu jefe era un manera infalible de ascender, o tras su muerte para evitar que gobernara un sucesor de la familia del rey. Sea como fuere, parece claro que existía una guerra civil y que el territorio estaba dividido entre el rey Rodrigo, que como antiguo Duque de la Bérica tenía en control de la parte central y sur, y el rey Ágila II en el noroeste. Además incluso dentro del territorio controlado por Rodrigo había más de una facción enfrentada. Eso sin contar con una muy importante debacle de población por las pestes. Era un reino debilitado y maduro para la conquista.

 Don Rodrigo, imaginándose la que le iba a caer (la fecha es distinta porque hasta de su muerte hay dudas)

Don Rodrigo, imaginándose la que le iba a caer (la fecha es distinta porque hasta de su muerte hay dudas)

En África las cosas eran muy distintas, la expansión musulmana llevaba años siendo imparable desde su salida de Arabia. Desde Marruecos ya se habían llevado a cabo alguna escaramuza y algún ataque a pequeña escala contra la península, lo que indica que los planes de conquista venían ya de muchos años antes. Tras la conquista de Ceuta en el 710 la invasión era inminente.

El general bereber Tariq ibn Ziyad recibió órdenes de atacar y conquistar el reino visigodo, así que a principios del 711, con un ejército de 7000 hombres cruzó el Estrecho (con la ayuda de Don Julián, gobernador de Ceuta) y conquistó el Peñón, llamado a partir de este momento Yebel-al-Tariq (la montaña de Tariq) de donde viene el término Gibraltar. El reino estaba poco defendido en el sur, ya que al parecer Rodrigo y sus duques estaban en el norte luchando contra los vascones o contra Ágila II, así que Tariq apenas encontró resistencia.

Cuando se dieron cuenta del verdadero peligro, Rodrigo y sus hombres decidieron bajar para plantarle cara al invasor, pero durante ese tiempo, Tariq había conseguido más refuerzos. Con un ejército mermado por los conflictos internos, Rodrigo llegó a Guadalete en julio del 711 para enfrentarse al ejército bereber, donde fue aplastado por la superioridad numérica y militar de su enemigo, muriendo el rey, sólo un año después de empezar a reinar, y muchos nobles, tanto leales a Rodrigo como de la facción witizana, durante o después de la batalla.

 Reimaginación de Tariq, de Theodor Hosemann (1807-1875) 

Reimaginación de Tariq, de Theodor Hosemann (1807-1875) 

No se puede dejar de comentar la enorme cantidad de leyendas que existen ante esta derrota y posterior conquista. La traición de los hijos de Witiza, que empezaron la batalla del lado de Rodrigo para traicionarlo y pasarse al lado enemigo (aunque acabarían muertos también, siendo además los responsables de que llegaran los musulmanes, con los que pactaron para que les ayudaran a derrocar a Rodrigo, pero se ve que la jugada les salió un poquito mal… O la de Don Julián, gobernador de Ceuta, que ayudó a los musulmanes a cruzar el estrecho porque, al parecer, el rey Rodrigo había violado a su hija, Florinda la Cava, de la que se enamoró pero ella no le correspondió. Del personaje de Don Julián apenas hay datos históricos, pudo haber sido tanto el anterior gobernador de Ceuta, bien siendo visigodo o bien bizantino, más de eso, lo único que queda claro es que ayudó a Tariq a cruzar, sus motivaciones reales quedan tras la leyenda. También la muerte de Don Rodrigo tiene su leyenda, una dice que escapó de la batalla y se fue a Portugal, donde moriría siendo un ermitaño, otra, sacada de la misma leyenda de La Cava, y que evoca su castigo por violarla, indica que se hizo enterrar en vida rodeado de serpientes, que lo matan comiéndole el corazón, o el pene, según se entienda el romance que lo cuenta. Realmente lo único que intentan estas leyendas es justificar la paliza que los bereberes le dieron a los visigodos, que apenas fueron capaces de oponer resistencia de verdad.

 Don Rodrigo espiando a La Cava

Don Rodrigo espiando a La Cava

Sea como fuere, después de haber destruido al ejército del rey, la península estaba abierta a la conquista.Tras Guadalete, llegó un nuevo ejército, al mando del gobernador de lo que sería la actual Túnez, Musa ben Nusayr, el jefe de Tariq, con 18000 hombres más. ¿Y sabéis que hicieron los visigodos tras la muerte de Rodrigo y ante el gran problema invasor? Pues seguir pegándose entre ellos, Ágila II no reconoció a Oppa, el nuevo aspirante a rey de la facción de los witizanos, y siguieron los enfrentamientos, poniéndoselo más fácil a los musulmanes, que poco a poco fueron subiendo por la península, y el resto ya es historia…