Las Mujeres son guerreras (XIII) Nakano Takeko, la última samurái

Nakano Takeko fue una destacada Onna-bugueisa (mujer samurái) en el ocaso de los mismos. Luchó y encontró la muerte en las Guerra Boshin, una guerra civil en Japón entre los partidarios del Shogun y la facción del Emperador, que acabaría con el régimen feudal y el aislamiento japonés, comenzando el periodo de apertura y modernización conocida como Era Meiji.

Nakano Takeno nació en Edo (actual Tokio) en 1847, hija de un oficial del gobierno del Shogunato, al morir su padre fue adoptada por Akaoka Daisuke, un maestro de arte marciales, de él recibió un gran entrenamiento, tanto en artes marciales como en literatura, hasta el punto que ella misma se convirtió en entrenadora junto a su padre desde 1860 hasta 1868, cuando estalló el conflicto.

 Estatua de Nakano Takeno

Estatua de Nakano Takeno

En esta época, como venía sucediendo desde 1603, el control efectivo del gobierno recaía en manos del Shogun del clan Tokugawa. Desde 1868 era Tokugawa Yoshinobu quien ejercía el poder, pero eran momentos de crisis, desde 1854, el gobierno de EEUU había provocado la apertura de Japón por la fuerza, gracias a la flota del Comodoro Matthew Perry. En una gran parte de la población se despertó un sentimiento xenófobo ante los extranjeros y también contra el gobierno del Shogun. Al final, con las potencias extranjeras conspirando por detrás, hubo un golpe de estado que intentó derrocar al shogunato intentando que el joven emperador Meiji, de solo 15 años, tomara el poder absoluto, algo a lo que el shogun Yoshinobu no estaba dispuesto, empezando las primeras batallas de la guerra civil. Aunque los dos ejércitos se habían modernizado, la mayoría de los samuráis, entre ellos Nakano, pertenecían al bando del Shogun.

 El Shogun Tokinawa Yoshinobu

El Shogun Tokinawa Yoshinobu

Poco a poco, aunque partían con gran ventaja numérica, el ejército del shogun fue perdiendo terreno, y muchos pasaron al lado del emperador, incluso cayó el gran bastión del shogunato, Edo. Los seguidores del Shogun se concentraron en el norte del país, formando la Coalición del Norte, fundamentalmente formada por samuráis y guerreros tradicionales, frente al ejército imperial, muy modernizado, con cañones y ametralladoras Gatling. A pesar de la resistencia, las tropas imperiales siguieron avanzando, hasta la decisiva Batalla de Aizu, donde destacaría nuestra heroína.

Takeno, ferviente seguidora del Shogun y de la tradición japonesa, estaba al frente de una pequeña unidad independiente de 20 mujeres samurái llamado Joshitai (ejército femenino), luchando con su naginata, una especie de alabarda, muy popular entre las mujeres samuráis, destacó en la lucha, liderando una osada carga contra el ejército imperial, en la que resultó gravemente herida. Sabiendo que su muerte estaba cerca y para evitar que sus enemigos se hiciesen con su cadaver, pidió a su hermana Yuko que la ayudase mientras se practicaba el sepukku, el suicidio tradicional de los samuráis. Su hermana le cortó la cabeza y la llevó al templo de Hokaiji, actualmente en Fukushima y enterrada bajo un pino.

 Representación de las mujeres samurais (con las naginatas) durante el Festival de Otoño de Aizu

Representación de las mujeres samurais (con las naginatas) durante el Festival de Otoño de Aizu

Su valor y determinación fue tal que fue honrada no solo por sus derrotados aliados, sino por sus enemigos, que levantaron un monumento conjunto donde sigue siendo honrada incluso a día de hoy.