Las mujeres son Guerreras (VII): Tomiris, la vengadora

Las mujeres son Guerreras (VII): Tomiris, la vengadora

Tomiris era la reina de los masagetas, un pueblo escita nómada que habitaba la zona del Mar Caspio, durante parte del siglo VI A.C., que se convirtió en la enemiga acerrima del poderoso Imperio Persa de Ciro II el Grande.

Tomiris gobernaba sobre un grupo de tribus repartidas por Asia Central, entre el Mar Caspio y el Mar Aral. Los masagetas eran conocidos por su dominio del arco a caballo, lo que les convertía en enemigos peligrosos. Además, era uno de los pocos pueblos que tenían en alta consideración a la mujer, hasta el punto de dejarlas gobernar sin necesidad de estar casadas con un hombre, como era el caso de Tomiris.

Herodoto, el gran historiador griego, el emperador Persa, Ciro II, que había conquistado una gran cantidad de territorios, se enamoró de Tomiris y la quiso tomar como esposa, pero esta, celosa de su independencia, lo rechazó. Ciro, al sentirse ultrajado decidió atacar su reino e incorporarlo al Imperio.

Las conquistas de Ciro antes de encontrarse con Tomiris

Las conquistas de Ciro antes de encontrarse con Tomiris

En el primer enfrentamiento, los masagetas consiguieron rechazar a los persas, echándolos de su campamento, y esa noche, celebrándolo, se emborracharon con el vino persa, cosa que aprovecharon sus enemigos para volver a atacarlos y apresar a un montón de ellos, incluido el príncipe Espargapises.  

El príncipe, no pudiendo soportar la humillación de semejante derrota, se suicidó. Y Tomiris, ciega de ira ante su captor, el emperador Ciro, juró que le haría hartarse de sangre como venganza.

Encabezando a su ejército, lo lanzó contra los persas, que se vieron superados por la sed de venganza de los masagetas, la derrota persa fue tal, que hasta Ciro murió en el combate. Tomiris, para cumplir su venganza los hizo decapitar y metió su cabeza en un odre lleno de sangre, para que así, como le había prometido, se hartara de él.

Y así Tomiris pasó a la historia, no sólo como una vengadora, sino como una luchadora, que triunfó en un mundo de hombres.

 

*La imagen de la cabecera es de un cuadro de Rubens