Las Mujeres son Guerreras (III): Boudica de Britania

Las Mujeres son Guerreras (III): Boudica de Britania

Hace poco os hablé de Nerón, que sufrió varias crisis durante su reinado. Una fue el levantamiento de Britania, acaudillado por la reina de los Icenos, Boudica.

Boudica o Boadicea era una mujer alta, fuerte y feroz, con una larga melena pelirroja, a la que los romanos, siempre tan misóginos, detestaban.

Dibujo de Boudica

Dibujo de Boudica

Prasutago era el esposo de Boudica y rey de los Icenos, fue uno de los reyes celtas de Britania que decidió rendirse ante el emperador Claudio en el 43 d.c. cuando este llegó a las costas britanas. Su reino pasó a ser aliado de Roma, y técnicamente mantenía su independencia, y así fue en vida de Prasutago, pero al morir este empezaron los problemas. Al no tener heredero varón, sólo dos hijas, que para los celtas no era problema, ya que podían heredar en igualdad de condiciones, pero no para los romanos, que no las consideraban como herederas, y decidieron anexionar el reino. El reino había acumulado una gran deuda monetaria con Roma, que no podían satisfacer, así que los romanos decidieron cobrarse la deuda de cualquier manera, arrasaron poblados y esclavizaron a todos los que pudieron, ni siquiera la familia real se salvó, Boudica fue azotada y sus hijas violadas.

Boudica juró venganza, junto con los Icenos supervivientes buscó la ayuda de los reinos vecinos, y en el año 61 d.c. se levantaron en armas contra Roma. Toda la furia y el resentimiento acumulado contra el invasor fue desatado, en Camulodunum acabaron con la mayor parte de la Legión IX Hispana y arrasaron Londinium y Verulamium, las bajas llegaron a las 80.000, sin que el gobernador romano, Cayo Seutonio Paulino pudiera hacer nada.

Fotograma de la película Warrior Queen (2003), sí, la chica de atrás poniendo cara rara es Emily Blunt

Fotograma de la película Warrior Queen (2003), sí, la chica de atrás poniendo cara rara es Emily Blunt

Al final Seutonio y Boudica entablaron combate en algún lugar cercano a Londinium. Boudica encabezaba un ejército 5 veces más grande que el romano, pero peor armado y menos disciplinado, Seutonio lo sabía y se aprovechó de eso, colocó al ejército en una posición en la que no podía ser flanqueado y esperó al ataque celta. Boudica y sus aliados estaban sedientos de sangre romana y hasta allí se habían desplazado con sus familias, que esperaban detrás del ejército. Cuando los celtas cargaron, los romanos, organizados en filas compactas de escudos y lanzas los acribillaron primero con sus pilum y después los rechazaron una y otra vez sin romper las filas avanzando lentamente, decenas de guerreros britanos cayeron, como otras veces desde tiempos de Julio César, en combate igualado la disciplina romana ganaba siempre a la bravura celta. Al final a los guerreros britanos les entró el pánico e intentaron escapar del combate, sólo consiguieron aplastarse y chocar unos con otros, sobre todo cuando alcanzaron las caravanas de las mujeres y niños.

No hubo piedad, los romanos, sin romper la formación siguieron avanzando y mataron a todos los que encontraron, sin distinción. Cuarenta mil britanos murieron ese día en cuestión de unas pocas horas.

Boudica junto a sus hijas, que habían luchado en primera línea desde el principio decidieron suicidarse para no ser apresadas y llevadas a Roma como trofeos.

Estatua de Boudica en el Westminster Millennium Pier (la guadañas de las ruedas son propios de los persas, pero al artista le debieron de parecer muy chulas)

Estatua de Boudica en el Westminster Millennium Pier (la guadañas de las ruedas son propios de los persas, pero al artista le debieron de parecer muy chulas)

La figura de Boudica fue olvidada hasta el Renacimiento y se convirtió en una figura del nacionalismo británico hasta el punto que, siglos más tarde, la reina Victoria fue considerada una Boudica moderna e incluso se llegaron a levantar estatuas de ella y de sus hijas