Las mujeres son Guerreras (I): Teuta de Iliria.

Las mujeres son Guerreras (I): Teuta de Iliria.

Hoy vamos a iniciar un ciclo sobre mujeres que han sido importantes pero en la mayoría de los casos apenas son conocidas.

Trasladémonos un momento hacia finales del siglo III a.c. Iliria es poco más que un conjunto de aldeas en la zona de la actual Albania cuando Agrón consigue unificarlas y expandir su reino hasta llegar a algunas zonas de Croacia y Bosnia. Esta es una tierra muy montañosa y poco dada a la agricultura, por lo que los ilirios se dedican al mar, y sobre todo, a la provechosa piratería.

Agrón estaba casado con Teuta, y a su muerte, y hasta la mayoría de edad de uno de los hijos, se convierte en la reina de facto. Teuta demuestra desde un principio que no va a dejarse gobernar ni a ser una reina que está de paso, prosigue con la campaña de expansión de su marido y aumenta el nivel de piratería en el Adriático concediéndoles algo parecido a una patente de corso.

Busto de Teuta de Iliria

Busto de Teuta de Iliria

Teuta, harta de los comerciantes griegos, decide expulsarlos a todos de la costa y refuerza la ciudad de  Dirraquium mientras su armada crece y es cada vez más agresiva, hasta el punto de saquear varios mercantes romanos. Esto se convertiría en su perdición.

En esta época Roma aun no era el gran imperio que sería 3 siglos después, pero la República, a pesar de aún no controlar siquiera la totalidad de la península itálica, era ya un hueso muy duro de roer.

Los romanos, que siempre demostraron una política exterior agresiva y, hablando en plata, muy sobrada, decidieron mandar sólo a un par de senadores a Skodra, la capital del reino de Iliria, para exigirle a Teuta que parara de atacar sus naves y que además los retribuyera por lo perdido.

Allí fueron los hermanos Lucio y Cayo Coruncanio, que encontraron a la reina asediando una ciudad. Teuta decide escucharlos, pero se niega a acabar con la piratería, ya que es una tradición en su pueblo. La conversación fue subiendo de nivel, Lucio, el más joven, se sintió desairado cuando Teuta les dijo sin cortarse que, aunque se encargaría de que no se atacara a las naves oficiales de Roma no podía hacer lo mismo por los ciudadanos romanos que pasaran por allí y le vino a decir que igual Roma tendría que venir a cambiar las costumbres de la zona. Teuta se sintió tan ofendida que hizo que lo mataran allí mismo y los mandó de vuelta con el mensaje bien claro.

¿Por qué un embajador pudo tener tan poco tacto ante un soberano? Pues posiblemente porque era una mujer, los romanos eran muy misóginos y les desagradaba sobremanera que las mujeres tuvieran tal poder (esta es una de las causas de los problemas de Cleopatra unos siglos después con Roma). Esta historia, además, está contada por Polibio, un gran historiador griego de la época, tan misógino como los propios romanos, su relato está lleno de comentarios machistas y de reproches al comportamiento de la reina.

Iliria durante la época de Teuta

Iliria durante la época de Teuta

Los romanos ya tenían Casus Belli, y no tardaron en responder con fuerza, mandaron a la zona 200 barcos y 20000 legionarios a las órdenes del cónsul Cneo Fulvio que desembarcaron en Corcira (actual Corfú) que cambió de bando enseguida, con su gobernador Demetrio de Faros a la cabeza, abandonando a Teuta y poniéndole las cosas más difíciles. Las legiones romanas fueron demasiado para Teuta y los ilirios no pudieron hacer más que retroceder hasta quedar encerrados en la capital.

Al final Teuta capituló y tuvo que aceptar unas durísimas condiciones, con la pérdida de casi todo su territorio y la incapacidad de navegar lejos de su tierra.

¿Y qué ocurrió con Teuta? Pues no se sabe, desapareció de la historia, quizás abdicó o murió. Pero los historiadores de la época y posteriores no volvieron a nombrarla, quizás por ser mujer, y dejaron que cayera en el olvido.

La figura de Teuta fue recuperada ya en el siglo XX por los nacionalistas albaneses, que la convirtieron en un emblema del nacionalismo albano creciente.

*La imagen de portada es de Marios Kozik para el juego Roma 2: Total War.