!Están Locos estos Romanos! (II) Calígula.

!Están Locos estos Romanos! (II) Calígula.

Calígula... el emperador loco por antonomasia. Se han escrito libros y libros sobre su oscura figura, pero vamos a intentar hacer un pequeño resumen de algunas de sus más sonadas idas de olla.

Su verdadero nombre era Cayo Julio César Germánico, hijo de Tiberio Druso Cesar Germánico, que murió en extrañas circunstancias cuando Calígula aún era un niño. El sobrenombre viene de las Caligae (sandalias) de los legionarios, ya que su padre le hizo fabricar un atuendo entero de legionario cuando se lo llevaba de pequeño a sus campañas y los legionarios empezaron a llamarle Calígula (la traducción será Botitas), él, ya como emperador, y como es lógico, odiaba ese mote.

Busto de Calígula, hasta sale guapete y todo...

Busto de Calígula, hasta sale guapete y todo...

Ascendió al trono casi por eliminación, entre las muertes y conjuras de los reinados de Augusto y Tiberio no quedaba casi nadie más de la familia. Su ascenso al poder fue celebrado por el pueblo que odiaba a Tiberio y al principio todo pareció marchar bien...

Calígula cayó enfermo, y a punto estuvo de morir, se habla de Epilepsia, intoxicación por plomo, encefalitis... pero de alguna manera la enfermedad le afectó al cerebro, o quizás, simplemente despertó a lo que siempre llevó dentro, pero a partir de su recuperación se convirtió en el loco que todo el mundo conoce.

Para empezar hizo que todos aquellos que le habían prometido a los dioses su vida para que él se recuperara se tuvieran que suicidar. Después mandó asesinar a parte de su familia por un complot contra él que es bastante posible que nunca existiera. Aún así sí que existieron más de un intento de asesinarle que no fructificaron y acabaron con la ejecución de un montón de gente.

Buscó la expansión de Imperio, y como no podía ser de otra forma, todo fue muy raro y perturbador. Al rey de Mauritania, un estado amigo de Roma, lo invitó a pasar unos días en la Capital, y según el historiador Seutonio, lo hizo matar por envidia porque llevaba una capa púrpura mejor que la suya, y ya de paso terminó por anexionar su reino. Después está el caso de Britania, armó dos legiones y fue para allá, y una vez en el Canal de la Mancha, le declaró la guerra a Neptuno, dios del mar, e hizo formar a sus legiones y atacar el mar (sí, tal cual os imagináis, dando espadazos al mar) hasta que se vio victorioso, y como botín de guerra se trajo las conchas de la playa donde estaban.

 Calígula empezó a aparecer vestido como un Dios y pidiendo adoración a todos sus alrededores. Fue descrito por los historiadores contemporáneos como un loco capaz de matar por cualquier cosa e intentó hacerse erigir estatuas y a otras las decapitó para poner su cabeza en ellas, incluso dentro del templo de Jerusalén, al parecer le caían especialmente mal los judíos. Hablaba directamente con Júpiter y lo llegó a amenazar... Padecía un insomnio muy grave y solía ofrecerse a Selene (la Luna) para que se acostaran juntos.

Ahora viene lo bueno. Se acostó con sus tres hermanas, sobre todo con Livia Drusilla (la llegó a nombrar heredera), hasta que murió, lo que provocó un gran desconsuelo en Calígula, posiblemente llevaban acostándose juntos desde adolescentes. Obligó a prostituirse a las mujeres e hijas de los senadores dentro del palacio imperial, él llevaba la contabilidad del prostíbulo imperial. En los banquetes se dedicaba a acostarse con las mujeres de los senadores (ojito si se les ocurría negarse...) y con algún hombre, violando a todo el mundo salvajemente y sin compasión.

Fotograma de la película de Calígula (1979)

Fotograma de la película de Calígula (1979)

Después estaba Incitatus, su caballo, al que adoraba, hasta el punto de nombrarlo sacerdote y Cónsul, y le construyó una caballeriza de mármol que ya nos gustaría a cualquiera como casa. Sólo comía y bebía lo mejor, e incluso lo casaron con una humana, Penélope, ya si copulaban o no lo dejo a vuestra imaginación, pero conociendo a Calígula...

Al final consiguió soliviantar a tanta gente que una de las conspiraciones contra él salió adelante. El asesinato fue llevado acabo por miembros de la Guardia Pretoriana, encabezados por el tribuno militar Casio Querea, que odiaba personalmente al Emperador, porque este se dedicaba a burlarse de él, hasta en el punto de poner como santo y seña de la guardia frases para insultarlo. Le clavaron hachas y cuchillos hasta que se aseguraron que estaba bien muerto. A pesar de eso, fue un asesinato político, donde un montón de senadores estaban implicados y que intentaron restablecer la República, pero el ejército y el pueblo no estaba por la labor, viendo qué su plan salía mal y que parte de los conspiradores habían muerto a manos de la guardia germana del Calígula, que buscaba , intentaron acabar con toda la familia imperial, mataron a su mujer y su hija, a la pequeña la estrellaron contra una pared sin  contemplaciones. El único que se libró fue Claudio, su tío, cojo y tartamudo era considerado por todos un idiota. Cuando lo encontraron, una historia cuenta que detrás de unas cortinas rogando por su vida, fue nombrado Emperador pensando que sería fácil de manipular, pero se equivocaban... pero eso ya es otra historia.