España y la Publicidad: los 90

Los ’90 fueron años rebeldes en España, y es que la publicidad se coló en la escena cultural a través de la música indie.

Esto se inició ya en los 80 (os lo contábamos en nuestro anterior post), cuando hubo
algunas marcas como Schweppes, Crunch o Fanta que intentaron acercarse al público joven a través de canciones pegadizas con ritmos más modernos de lo habitual.

Pero no funcionaron tan bien como cuando Cocacola le pidió a Mecano que apareciese en sus anuncios. Y esto, al cabo de unos años, derivó en las marcas haciendo de mecenas de grupos desconocidos pero que conectaron totalmente con el público objetivo.

Gran ejemplo es el anuncio que Pepsi grabó con Undrop. Un grupo que estaba despuntando en esos momentos, y que con esta promoción llegaron a lo más alto de la lista en España. Esta experiencia fue tan positiva que decidieron lanzar el concepto “Generation Next” en 1998: con esto, Pepsi apadrinó la música de la “próxima generación”.

Y es que no olvidemos que en estos años se puso de moda hablar de la generación X, y que hubo un coche que los apodó los JASP: “Jóvenes aunque sobradamente preparados”.

Pero volviendo a Pepsi, leamos cómo describe Rober Bodegas ese momento:

“En aquel momento yo tenía 15 años, yo era esa generación “next”, por lo tanto Pepsi me estaba hablando a mí. Alucinante, Pepsi quería decirme algo. Hasta aquel instante marcas infinitamente más modestas como Tang o La Casera ni siquiera se habían dignado a mirarme, y de repente ni más ni menos que Pepsi me estaba hablando. Así que yo sentí que al menos le debía la deferencia de escuchar qué era lo que me quería contar.”

A aquella campaña la acompañaba un CD en el que podíamos encontrar grupos como Dover, Los fresones rebeldes o Australian Blonde. Por su parte Radical Fruit (marca que también pertenecía al grupo Pepsico) colaboró con Killer Barbies, que no podían ser más cañeros para la época (y de Vigo ♥).

Pero no seríamos justos si no mencionásemos al gran competidor de Pepsi, Cocacola, que hizo sus pinitos en esto unos años antes, pero con desastrosas consecuencias. Esta campaña fue el fracaso más grande de la marca en nuestro país. Mientras que la canción enganchó totalmente a su público, que en 1995 vivía con ganas el fenómeno de la ruta del bakalao, su sabor no gustó a nadie.

Pero no sólo fueron las marcas de refrescos las que trataron de abrirse paso a través de la música, también por ejemplo los vaqueros. Y en este caso con una técnica que nos dejó a todos pegados a la pantalla: probablemente la primera vez que veíamos stop-motion (las
figuritas hechas con plastilina, moviéndose y creando una historia).

Pero los coches no se quedaron atrás, sobre todo Renault con su modelo Clio, que nos dejó dos buenísimos ejemplos, no os doy pistas ;) ved los enlaces: campaña 1 / campaña 2.

Incluso una futura primera dama fue la protagonista de un anuncio de café instantáneo con su canción más sonada: Carla Bruni.

Pero dejando a un lado la música, los 90 fueron años duros para la publicidad: la irrupción de las cadenas de televisión privada multiplicó los anuncios emitidos por televisión hasta límites insospechados pocos años antes, y en 1993 el fenómeno del zapping bajó la audiencia publicitaria tanto que se empezó a hablar de crisis. Cada vez era más difícil alcanzar al target.

Fue también una década en la que se apeló a las emociones y las marcas trataron de conmover para que el mensaje llegara antes. Y no olvidemos que las olimpiadas de 1992 también influyeron, con marcas como Bimbo, Cocacola o Colacao patrocinándolas.

Nos vemos en los 2000!