Coachella: esa gran estrategia de marketing

Coachella: esa gran estrategia de marketing

Estamos entre los 2 findes del Festival Coachella: este año, del 14 al 16 y del 21 al 23 de abril. Así que seguro que algo habrás oído hablar de él! Pero por si acaso, te soplamos que:

Su nombre completo es "Festival de Música y Artes de Coachella Valley", situado en Indio (California). Es uno de los festivales más grandes de EEUU, y se lleva celebrando 18 años.

Se centra en grupos de rock alternativo, hip hop y electrónica, y siempre lleva a cabezas de cartel de primer orden: Radiohead, Lady Gaga, Kendrick Lamar, Calvin Harris, Guns n Roses, ACDC, Jack White, Drake, Daft Punk, Cold Play, The Black Keys... Dicen que antes arriesgaban más y ponían cabezas de cartel importantes pero menos obvios, como The Stone Roses o Phoenix.

Personalmente, me parece un batiburrillo de grupos que no me emociona en su conjunto, aunque sí daría lo que fuera por ver a algunos de ellos. Pero está claro que soy una minoría muy poco representativa... sea como sea, aquí tenéis un pequeño análisis que me ha gustado bastante sobre el cartel de este año.

PERO el motivo de este post es otro. Es poner hincapié en cómo las celebrities, la moda, instagram, el posing, las itgirls... han sido los que los han ido lanzando este evento al top of fests año tras año.

Como por ejemplo los rumores tipo "al Coachella va...". Os dejo algunos: "al Coachella va Leonardo Di Carpio" (2014), "al Coachella va Di Caprio... con Rihanna!" (2016), "al Coachella va Paris Hilton" (2015), "al Coachella van los ángeles de VS" (2016)... y así todo hasta llegar a 2017: Selena Gomez y The Weeknd (OMG, el cuore), Kendall Jenner, Alessandra Ambrosio, Vanessa Hudgens, Brooklyn Beckham...

Por otro lado, la indumentaria. El Coachella se ha convertido en una de las pasarelas de moda más seguidas del año, enfocado en el estilo boho-chic: coronas de flores, sombreros, botas, camisetas y shorts. Todo muy hippie... pero, en fin, con un postureo y una intencionalidad que ofendería al espíritu de Woodstock.

Y es que otra cosa que queríamos reseñar tiene que ver con eso: Coachella es un trampolín para el maketing que ríete tú del circuito de pasarelas Milan-NYC-Paris.

"La antinomia convierte al festival de música en una idealización de la felicidad. Detrás de esa frescura impuesta, se esconde el trendy, el postureo, la exposición pretendida, el hilo invisible de las marcas."

Las marcas han invadido el festival de varias maneras: patrocinándolo al estilo clásico, organizando pool partys exclusivas, lanzando colecciones especiales, "apadrinando" el look de blogueras, tirando de hashtags y artículos...

Un universo promocional donde marcas de todo tipo se lanzan a por los veinteañeros (generación predominante en el festival) y mujeres (también predominantes).

Ya por último, recogemos de este artículo el origen bipolar del Coachella: "Fue en el año 1999 cuando Pearl Jam pudo ver su sueño hecho realidad. Sus miembros lo idearon tras organizar un concierto en protesta por el monopolio que Ticketmaster manifestaba tener sobre la música que sonaba al sur de California. Pero estos inicios independientes de Coachella terminaron en el gran negocio que conocemos hoy a partir de su adquisición por parte de AIG (Anschutz Entertainment Group)".

Y es que su organizador, el multimillonario Philip Anschutz, no oculta su ideología de ultraderecha: financia grupos anti-gays, está acusado de apoyar medidas discriminatorias contra la comunidad LGTB y es un recio negacionista del cambio climático.

Total, que casi mejor verlo en streaming. Por ejemplo aquí.