Una mirada

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Una mirada no dice nada y al mismo tiempo lo dice todo.

Hay que saber interpretar como miras, como te miran y darte cuenta de que si miras a alguien es por algo.

Te puede llamar la atención muchas cosas, su forma de hablar, de andar o incluso ese tatuaje que se le asoma.

Puede resultarte agradable su compañía, sus cafés y su sonrisa.

No hace falta entrar en muchos detalles, excepto en el color de ojos, que los muy cabrones con la luz pueden cambiar y nos ponen en duda, si azules, si verdes, si marrón miel…

Ahora seamos claros, si te embobas, mirando como se le forman arrugas en los ojos al reír, hasta el punto de que te sorprendes a ti mismo, malo.

Lo que te aseguro, es que si te enganchas a una mirada o a unos ojos… querrás verlos continuamente.