No lo llames amor

La convivencia no es fácil en una comunidad de vecinos. En la mía hay malentendidos, vecinos cotillas, niños ruidosos, ancianas de rígidas tradiciones, mujeres de disipadas costumbres (por lo visto, una de esas soy yo), divorciadas rompepelotas, apuestos metrosexuales y, aunque te cueste creerlo, hasta un par de personas que están en sus cabales. Bueno, más o menos... 

En medio de esa fauna urbana habito yo. Y vivo, mejor dicho, vivía, muy tranquila, hasta que me he vuelto loca por un nuevo vecino... Es un hombre solitario, de mirada taciturna y labios golosos que se ha instalado en el edificio hace un par de meses con su abuela, que, por cierto, es mi enemiga acérrima. ¡Estoy pensando en liarme con él solo para molestarla!

Aunque claro, el que cada vez que lo veo me muera por besarlo es un plus. Y si esto no fuera suficiente para alterar mi (escasa) paz mental, ahora también tenemos a un macabro bromista que se dedica a dejarnos regalitos en los descansillos de la escalera. ¡Espera a que lo pille!

Mis impresiones y reseña

Es la primera vez que os traigo una reseña de Noelia Amarillo, aunque no es el primer libro que me leo de ella.  Es conocida en el género romántico y erótico donde ha cosechado muchos éxitos.  

Sus novelas se caracterizan por el uso de un lenguaje cotidiano, muy ameno y de fácil lectura. Con protagonistas que empatizas fácilmente (personas comunes como las que te rodeas cada día). Dicho esto queda claro, que es una escritora que me gusta.

Pues bien, no lo llames amor, transcurre en una comunidad de vecinos donde hay personas normales, un poco desequilibradas y alguna loca de remate, vamos, como en cualquier comunidad (porque si yo le contase como es la mía, Noelia tendría repertorio para hacer una saga)... Pues dentro de este ambiente, me reí muchísimo porque su protagonista, Eva, es una mujer con muchos recursos lingüísticos...

Algo que me llamó la atención, es la forma en la que está escrita. La novela alterna a la perfección la primera y tercera persona, cada una de ellas sumerge al lector en un estado distinto, enfocando la historia desde varias perspectivas.

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Los personajes secundarios son de lo más cómico, Cruz y Gala forman el elenco de este trio. Me quedó pena no saber un poco más de la historia de Gala, Noelia ha sido un poco bruja en el final del libro, no sé si lo ha hecho para que su final lo interpretemos nosotr@s como más nos guste o a saber el porqué... Y con esto último que acabo de poner, l@s que no hayáis leído el libro no os estáis enterando de lo que significa, lo sé, pero probablemente cuando lo hagáis coincidiréis conmigo. Así que Noelia, te pido encarecidamente que me saques de dudas (aunque yo tengo mis preferencias ;D) 

Eva, es una mujer de 36 años muy independiente y con sus objetivos de vida bien focalizados. Trabaja por las mañanas cuidando a las hijas de su amiga Gala y los fines de semana en un club. Su prioridad, es aprobar las oposiciones para así, poder cumplir su sueño...  

Eva vive en una comunidad de vecinos donde reina la discordia, su edificio está dividido en dos bandos, o estás con los Vega-sombría o con los Borrego. ¿Adivináis quien es la líder del último bando? Pues sí, estás en lo cierto, es nuestra insurgente protagonista.

Adán, un madurito Policia que, ante todo, tiene muy claro lo que no quiere en su vida, ha pedido una excedencia de un año para cuidar y vivir con su abuela Dolores, quien padece una grave enfermedad. ¿Adivináis quien es la líder de los Vega-sombría? ¡Correcto! no es otra que Lola.

Entre ambas se hacen fechorías de lo más inusuales... Y en una de ellas Adán baja a casa de Eva a ponerle los puntos sobre las íes... Y  ¿qué esperaba encontrarse? Desde luego que no, a una guapísima y sexy rubia... 

Entre los dos se atraen y conectan pero cada uno tiene claros sus objetivos y prioridades ¿Será Dolores un impedimento en esta relación? ¿Las intenciones de ambos son las mismas? 

Para saber estas respuestas tienes que leer esta divertidísima novela.

Frase del libro que me guardo de recuerdo:

En algunas ocasiones, hacer felices a los demás es tan fácil como dejar de lado tu sentido del ridículo. En otras, sin embargo, es tan complicado como mirar en tu interior y descubrir que llevas toda la vida haciendo lo contrario de lo que deseas sólo por oponerte a quienes no quieres querer .