Drogalépticos: Historias del Kronen

La película, basada en la novela homónima, tiene lugar durante el mes de julio de 1992 en Madrid. Carlos, un estudiante universitario de unos veintiún años y que es descrito como un «niño de papá», egocéntrico y falto de empatía, en cuya existencia el alcohol, las drogas y el sexo son sus principales prioridades. Se reúne frecuentemente con sus amigos en la cervecería Kronen, su bar preferido.  Carlos va experimentando un progresivo proceso de aislamiento, alienación e «introversión solipsista» que desemboca en el final de la novela,  en el cual se produce la muerte de uno de sus amigos —Fierro, con una personalidad débil y diabético, al que la pandilla considera homosexual, además de masoquista— en su propia fiesta de cumpleaños, a raíz de forzarle mediante un embudo a beber una botella de whisky y disponer cocaína en su pene, provocándole una sobredosis fatal.

Cocaína

Se extrae de la planta de la coca que se cultiva principalmente en América del Sur (Bolivia, Colombia y Perú). Se usan principalmente sus hojas para combatir el mal de altura, ya que estas hojas tienen varios alcaloides, entre ellos y además de la cocaína, la globulina que ayuda a mejorar la circulación sanguínea. Pero vamos con la sustancia más famosa de esta planta, la cocaína.

Esta se aisló por primera vez en 1855, pero en 1750 se trajeron los primeros arbustos a Europa, por Friedrich Gaedcke y en 1902 se consiguió su síntesis. Como suele pasar con muchas de estas sustancias, aquí os dejo un post sobre la heroína como jarabe para la tos, al principio se usaban en la práctica clínica como anestésico, analgésico o incluso para tratar la dependencia a la morfina.

La cocaína tiene muchas acciones como la ya dichas y además es un estimulante del sistema nervioso central, provoca anorexia e inhibición del sueño, taquicardia, hipertensión, temblor y sudoración.

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Su principal acción como estimulante del SNC (sistema nervioso central) se debe por la acción de la dopamina. Este efecto varía según la dosis, la vía, el ambiente y las expectativas del consumidor, y sí, la predisposición personal influye. A dosis bajas se produce una disminución del apetito, insomnio, aumento del rendimiento intelectual y físico, hiperactividad motora y verbal, disminución de la fatigabilidad e incremento de las capacidades de alerta. Con dosis más altas y/o en personas predispuestas pueden aparecer ilusiones y/o alucinaciones auditivas, táctiles y visuales, esterotipias, bruxismo y convulsiones.

Esta droga como casi todas produce dependencia y tolerancia, esto se debe a que el consumidor después de tomarla puede caer en depresión con lo que esto le llevara a volver a consumirla. La dependencia que produce es psicológica no física ya que se presenta como una necesidad emocional. Un efecto curioso que se produce al fumar crack por ejemplo es la denominada “codicia episódica” que conduce a un estado de ansiedad extrema de consumir más.

Efectos sobre la salud.

El riesgo de morir por sobredosis de cocaína es aproximadamente 20 veces menor que para los consumidores de heroína. El consumo simultáneo de cocaína y alcohol genera un metabolito denominado cocaetileno que tiene efecto tóxico sobre el corazón y aumenta considerablemente el riesgo de muerte súbita.

La cocaína puede producir psicosis cocaínica, síndrome de conducta que guarda gran parecido con la esquizofrenia paranoide, con la que a veces se ha confundido. La cocaína actúa en el cerebro modificando los circuitos responsables de la gratificación y del placer. Su consumo continuado reduce la capacidad de los consumidores de experimentar placer de forma natural (a través del sexo, la comida...) y les hace menos sensibles a las gratificaciones y emociones. Esa es la razón por la que la cocaína resulta tan adictiva, y por lo tanto tan peligrosa.