Dickinsonia, el animal más antiguo del planeta

Este animal pertenece a la fauna de los Ediacara, tan tan raros que podrían parecer seres de otro planeta. 

La semana pasada aparecía en varias revistas científicas el descubrimiento de qué los Dickinsonia eran los animales más antiguos hasta ahora analizados. Se encontraban en la tierra hace unos 500 millones de años. Eran seres ovalados y simétricos que llegaban a medir 1,4 metros de largo y que son uno de los organismos de Ediacara más conocidos. 

De los Dickinsonia se ha especulado sobre sí eran líquenes, organismos unicelulares grandes o simplemente animales marinos con un aspecto raro. Hasta que el equipo de Brockson extrajo varios fósiles del mar blanco en Rusia de este ejemplar y comenzaron a escudriñarlo. Cuando pasaron una muestra por el cromatógrafo y vieron que tenían grandes cantidades de colesteroides, que por el nombre os habréis dado cuenta que son moléculas de la familia del colesterol. El colesterol y derivados solo se ha encontrado en animales, es más, analizaron a los microorganismos que se encontraban alrededor de estos fósiles de Dickinsonia y no encontraron rastro de colesterol. El colesterol en los animales es una parte fundamental del recubrimiento celular, es decir, forma una barrera que ayuda a filtrar lo que entra y sale de la célula.

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 “Casi con seguridad el colesterol tenía la misma función en Dickinsonia”, asegura Brocks, que resalta que la presencia de esta molécula confirma que este“es el animal más antiguo que se conoce en el registro geológico”

Además nosotros nos movemos, tenemos tejido especializados, como por ejemplo el sistema digestivo. Pues bien, en las conclusiones publicadas en la revista Science se cree que el Dickinsonia se movía y que se alimentaba por la piel, por lo que se deduce que nos encontramos ante el nexo de unión entre el mundo de los microorganismos y los animales. 

Obviamente hay investigadores que no opinan lo mismo que Brocks, por ejemplo según Diego García-Bellido, biólogo y paleontólogo especialista en la fauna del Cámbrico en la Universidad de Adelaida, opina en el periódico El País que es un hallazgo “muy interesante”, pero la interpretación de los datos podría ser distinta.

Dickinsonia no es un ancestro nuestro, sino una rama lateral, que se extinguió a final del Ediacárico o a lo sumo en el Cámbrico temprano, cuando los verdaderos animales se diversificaron, se hicieron más grandes y desarrollaron estructuras mineralizadas”, resalta. Para el investigador español “haber encontrado estos compuestos en Dickinsonia apunta a que estos organismos ya tenían algunos elementos diagnósticos de los animales, pero no que fueran verdaderos animales, por la misma razón que encontrar plumas en numerosos dinosaurios terópodos, incluido el T. rex, no los convierte en aves voladoras”, resalta.

Tendremos que esperar a ver si se consiguen más datos sobre si el Dickinsonia era o no un animal.