Las 5 leyes de la estupidez humana

Carlo Cipolla, este es el momento que os dejo para reíros y a continuación me meto en materia, jajajajaja. Carlo fue un historiador economista italiano que murió en el año 2000.  Entre sus muchos aportes a la economía están los 5 enunciados que definen la estupidez humana y sus consecuencias para la sociedad.

Su Teoría de la Estupidez fue nombrada por primera vez en su ensayo breve de 1988 titulado Allegro ma non troppo. En él Carlo desarrolla la idea de que la gente estúpida constituye un grupo poderoso a nivel de la mafia... El grupo de los estúpidos, sin reglamentaciones, líderes o manifiestos, consigue ejercer un gran efecto con una coordinación sin coordinarla espectacular. 

Las leyes fundamentales de la estupidez

1. Siempre e inevitablemente cualquiera de nosotros subestima el número de individuos estúpidos en circulación. 

Es decir que siempre habrá más estúpidos de los que pensamos. Como por ejemplo personas a las que en el pasado considerábamos racionales e inteligentes pues resulta que no lo eran tanto.

2. La probabilidad de que una persona dada sea estúpida es independiente de cualquier otra característica propia de dicha persona. 

Según Cipolla, el grado de estupidez no está asociado a ninguna otra característica de raza, sexo, nacionalidad o profesión. Realizó grandes estudios demográficos con diversos sectores de la población. Primero en trabajadores sin formación universitaria llegando a la conclusión de la primera ley. Para descartar que esto se deba a la falta de cultura o estudios lo hizo en población universitaria; alumnado, profesores e incluso premios Nobel. Y los estúpidos ahí estaban ¡Nadie se libra!

3. Una persona es estúpida si causa daño a otras personas o grupo de personas sin obtener ella ganancia personal alguna, o, incluso peor, provocándose daño a sí misma en el proceso

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Mediante el análisis de costes y beneficios de Carlo, nos clasifica en cuatro tipos de personas, que ocupará un cuadrante en el gráfico que veis:

Incauto (2): aquel que se causa un perjuicio a sí mismo, beneficiando a los demás.
Inteligente (1): aquel que se beneficia a sí mismo, beneficiando a los demás.
Malvado (4): aquel que obtiene beneficios para sí mismo, perjudicando a los demás.
Estúpido (3): aquel que causa pérdidas a otros, perjudicándose a la vez a sí mismo.

4. Las personas no-estúpidas siempre subestiman el potencial dañino de la gente estúpida; constantemente olvidan que en cualquier momento, en cualquier lugar y en cualquier circunstancia, asociarse con individuos estúpidos constituye invariablemente un error costoso.

Es muy difícil explicar el por qué no somos capaces de reconocer el peligro de estas personas. Uno de los errores más comunes es llegar a creer que una persona estúpida sólo se hace daño a sí misma, pero esto no es más que confundir la estupidez con la candidez de los desgraciados.

A veces hasta se puede caer en la tentación de asociarse con un individuo estúpido con el objeto de utilizarlo en provecho propio. Tal maniobra no puede tener más que efectos desastrosos porque no comprende lo esencial de la estupidez y puede que lo consigamos manipular pero debido a su comportamiento errático lo arruinará todo.

5. Una persona estúpida es el tipo de persona más peligrosa que puede existir.

Ahora todos los análisis llevados a cabo en las leyes anteriores llevamos estos resultados al bienestar social. La personas estúpidas ocasionan pérdidas a otras personas sin obtener ningún beneficio para ellas mismas y, por consiguiente, la sociedad entera se empobrece.

El profesor Carlo, investigó la sociedad clásica romana, la sociedad medieval y muchas otras de la antigüedad con lo que afirma que el coeficiente de estupidez es una constante histórica. ¿Entonces el decline y ascenso de una sociedad de qué depende? Pues de mantener a los estúpidos a raya.  

Es decir queridos lectores nunca subestiméis el poder de la estupidez humana porque entre vosotros hay muchos de ellos... Puedo ser yo o tú, o tú...