La energía solar no es un "invento moderno"

Puede parecer que el sacar provecho de la luz solar para generar energía es una idea bastante actual, como concepto de placas solares , pero para nada es así y hoy os lo cuento aquí.

Augustin Mouchot fue un inventor francés que nació en 1825. Licenciado en física, su idea era la de inventar algún aparato para poder aprovechar la luz solar y generar energía, puesto que él ya preveía el agotamiento de las minas de carbón... Y lo consiguió...

Presentó su motor solar: un caldero lleno de agua encerrado en un vidrio, que exponía al calor del sol hasta que el agua hervía, el vapor así producido proporcionaba la fuerza motriz para mover un pequeño motor de vapor, delante del propio emperador Napoleón III durante la famosa exposición Universal en París en 1878, llegando a ganar una medalla por tal invento. Pero ¿Qué pasó?  Pues que la mejora tanto del ferrocarril como del comercio anglo-francés hizo que Francia tuviera más facilidades para obtener carbón de otro lado y por supuesto prefirió no invertir en energías renovables. 

Tristemente Mouchot volvió a la enseñanza y murió en 1911 en la miseria. Pero la historia de la energía solar no se queda ahí... 

El mismo año de la muerte de Mouchot, 1911, el inventor estadounidense Frank Shuman fundó la empresa Sun Power Co, que fue la encargada de construir una planta solar de concentración en Tacony, EEUU la cual llegó a tener una potencia de 20 KW.

 Panales de energía solar en Maadi, Egipto

Panales de energía solar en Maadi, Egipto

Un año más tarde el gobierno egipcio contrató a la empresa de Shuman para construir una gran planta solar de concentración en Maadi a orillas del río Nilo. Esta central tenía 5 filas de espejos cilindro-parabólicos de 62 metros de largo y tenia una potencia total de 88 KW . Su utilidad era la de proveer energía para bombear agua desde el Nilo hasta unos campos de algodón. Esta central era capaz de bombear cerca de 27.000 litros por segundo, que no es poca cosa.

Shumam, que era muy emprendedor, no se quedó ahí. Pretendía desarrollar un mega-proyecto solar en el desierto del Sahara con el que sería capaz de proporcionar lo equivalente a toda la potencia consumida en el mundo. Esta planta ocuparía una extensión de unos 52.600 Km2 en el Sahara. Pero el estallido de la I Guerra mundial paralizó el proyecto, porque muchos de los obreros que trabajaron en Maadi con él eran alemanes y fueron llevados al frente a luchar. Desgraciadamente Shuman murió antes de que finalizará la guerra y este proyecto nunca se retomó. 

Finalizó con una frase de Shuman que me parece de los más actual. 

Hemos demostrado el beneficio comercial de la energía solar en los trópicos y, en particular, hemos demostrado que después de que se agoten nuestras reservas de petróleo y carbón, la raza humana puede recibir energía ilimitada de los rayos del sol. . Frank Shuman, The New York Times, 2 de julio 1916