La clonación de primates ya está aquí

Y nos preguntamos ¿Podrían los humanos ser los siguientes? Desde el nacimiento de la oveja Dolly en 1996, los científicos de todo el mundo han utilizado la misma técnica para clonar casi dos docenas de otras especies animales, incluidos gatos, perros, ratas y ganado. Los primates, sin embargo, habían demostrado ser resistentes al proceso, hasta ahora.

En un nuevo estudio publicado en Cell, un equipo de investigadores chinos dirigido por Qiang Sun del Instituto de Neurociencia de la Academia China de Ciencias en Shanghai revela que han encontrado una forma de modificar la técnica de clonación de Dolly para que funcione en primates. Sus esfuerzos han resultado en el nacimiento de dos macacos femeninos clonados: Zhong Zhong y Hua Hua.
La técnica utilizada para clonar a Dolly, la transferencia nuclear de células somáticas, implica reemplazar el núcleo de un óvulo donado con un núcleo tomado de una célula de otro animal. Entonces se usa una corriente eléctrica para hacer que el óvulo crea que ha sido fertilizado, por lo que comenzará a desarrollar el embrión que luego podrá ser implantado en un sustituto para la gestación. El animal que resulta del embarazo será una copia genética de cualquier animal que haya donado el núcleo.

En primates, el proceso ha fallado tradicionalmente en la etapa de blastocisto del desarrollo embrionario. Para superar este obstáculo, el equipo de Sun añadió dos elementos nuevos a la colección de nutrientes y factores de crecimiento que típicamente se introducen en los embriones antes de la implantación sustitutiva. Esos nuevos elementos, un compuesto llamado tricostatina A y ARN mensajero, ayudaron a dirigir el ADN para que creciera apropiadamente impulsando a cientos de genes necesarios para el desarrollo embrionario exitoso.

El equipo luego probó su técnica usando células de macacos adultos y fetales. Aunque los intentos de usar células de macacos adultos produjeron dos animales vivos, ninguno sobrevivió después del nacimiento, y el cuerpo de uno no se desarrolló adecuadamente, por lo que los investigadores decidieron probar el uso de células de macacos fetales. Así que implantaron 79 de esos embriones en 21 sustitutos. Seis de los sustitutos quedaron embarazadas, y Zhong Zhong y Hua Hua fueron los dos únicos nacidos vivos con éxito.

Es cierto que esos números no suenan demasiado impresionantes, pero es un progreso notable.

El futuro de la investigación

La capacidad de crear conjuntos de macacos genéticamente idénticos probablemente sea extremadamente valiosa para la investigación médica.

Los macacos están más cerca de los humanos genéticamente que los ratones, por lo que es mucho más probable que los conocimientos obtenidos de las pruebas en ellos se traduzcan en humanos. El uso de animales clonados agrega un nivel de precisión a las pruebas al crear un verdadero "control".

Grupos enteros de macacos con genes relacionados con el Alzheimer, la enfermedad de Parkinson o el cáncer podrían desarrollarse en el laboratorio, y los médicos podrían probar diferentes tratamientos en los animales para tener una idea precisa de cómo responderían. 

Este tema va a generar mucha controversia porque la clonación de primates abre el camino a la de humanos. Sin embargo, el coautor del estudio, Mu-Ming Poo, dijo a National Geographic que el equipo no tiene intención de aplicar su método a los humanos. Tampoco tienen ningún incentivo para hacerlo, según Peter Andrews, profesor del departamento de ciencias biomédicas de la Universidad de Sheffield.

"Podría ser un paso hacia la clonación humana, pero ¿por qué lo harías?", dijo Andrews a New Scientist. "En términos de biología humana, es ilegal clonar a un ser humano en Gran Bretaña y en muchos otros países, y no creo que nadie quiera racionalmente hacerlo".

Dado el bajo índice de éxito de la técnica del equipo chino, todavía no estamos en el punto en el que los investigadores puedan crear ejércitos de primates clonados en el laboratorio. Sin embargo, si el grupo puede perfeccionar el procedimiento ¿llegará alguien a clonar humanos alguna vez?