Fagos CRISPReados

"La resistencia a los antimicrobianos (RAM) pone en peligro la eficacia de la prevención y el tratamiento de una serie cada vez mayor de infecciones por virus, bacterias, hongos y parásitos. Supone una amenaza cada vez mayor para la salud pública mundial y requiere medidas por parte de todos los sectores del gobierno y la sociedad" ha dicho la OMS

Hace tiempo os hablamos de lo que era CRISPR y de su potencial para el avance de la medicina. Pues bien, hoy os traemos uno de esos avances que pueden marcar la diferencia en un futuro en el que RAM será una amenaza más que palpable.

Uso de CRISPR para diseñar virus que logren matar bacterias.

Al menos dos de las empresas trabajan con estos virus (bacteriófagos) tienen el objetivo de iniciar ensayos clínicos de estos virus de ingeniería dentro de 18 a 24 meses.

El uso de bacteriófagos no es nuevo, se les consideran seguros y eficaces para su uso en seres humanos, debido a que se encuentran en el medio silvestre, pero la investigación sobre ellos ha sido lenta. Los nuevos descubrimientos no pueden ser patentados y pueden ser transitorios, porque las bacterias pueden, con frecuencia, evolucionar rápidamente.

Las  pruebas iniciales en ratones son bastante alentadoras, salvaron a ratones infectados con infecciones resistentes a antibióticos que al final los hubiese matado.

AMI Images/SPL. Los fagos (verde) atacan una bacteria (naranja). Los investigadores esperan utilizar versiones de ingeniería de estos virus para combatir la resistencia a los antibióticos

AMI Images/SPL. Los fagos (verde) atacan una bacteria (naranja). Los investigadores esperan utilizar versiones de ingeniería de estos virus para combatir la resistencia a los antibióticos

A pesar de estos resultados prometedores habrá desafíos para llevar estos fagos al mercado. Por ejemplo, existe el riesgo de que los fagos propaguen los genes para la resistencia a antibióticos a bacterias no resistentes. Otro posible problema es que podríamos necesitar un gran número de fagos para tratar una infección y que estos a su vez desencadenen reacciones inmunitarias que sabotearían el tratamiento.

Sin embargo, si los ensayos clínicos van bien, podrían proporcionar un arma muy poderosa  en la lucha contra las superbacterias. Una pelea que hasta ahora ha incluido una variedad de estrategias. En enero, los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) informaron que un paciente murió de una superbacteria que era resistente a los 26 antibióticos disponibles en los EE.UU.

Cada vez aumentan las resistencias a antibióticos pero esperemos que también aumente las armas contra ellas.

Fuentes: Nature