La peste negra llegó a Galicia a través del Camino de Santiago

La peste negra llegó a Galicia a través del Camino de Santiago

Un estudio del CSIC, publicado este mes en la revista Scientific reports, concluye que la peste negra entró en Galicia a través del camino de Santiago y no por la costa como se creía.

La peste negra, bubónica o muerte negra es la pandemia más devastadora en la historia de la humanidad. Se transmitía a través de las ratas y en la Edad Media, como os podéis imaginar, las medidas higiénicas brillaban por su ausencia, además del hacinamiento de la población. Se estima que esta plaga acabó con 50 millones de europeos (la población en aquel momento se estima en 80 millones).

En este estudio se analizan mediante un método matemático las variables que influyen en la propagación de una enfermedad infecciosa y tomaron como ejemplo la Peste Negra.

Se miden dos parámetros, la centralidad y transitividad (conectividad) entre los núcleos de población (ciudades). Analizando esto se comprobó que las ciudades más transitadas y más conectadas presentaban un mayor numero de infecciones, mientras que las ciudades más aisladas o periféricas este numero era menor. Aunque existen excepciones, en el caso de enfermedades muy infecciosas y con gran capacidad de contagio, la ventaja de estar aislado se perdía.

Mapa distribución peste

Mapa distribución peste

La expansión de esta pandemia siempre estuvo relacionada a las rutas comerciales, se originó en Asia Central y viajó hasta Europa a través de la ruta de la Seda. Con este estudio además de las rutas comerciales añadimos otras, como son, las peregrinaciones. De las 1311 ciudades incluidas en la red de estudio, 402 estaban conectadas por rutas de peregrinación.

Lo que nos permite concluir esta investigación es que la peste negra en Galicia no entró por la costa como se pensaba sino por el Camino de Santiago, como ya se podía leer en la crónica del rey Alfonso XI. En ella se indica que la peste ya estaba en Santiago de Compostela en julio del 1348. Mientras que los casos documentados en Baiona (Pontevedra) fechan de finales de ese mismo año.

Este estudio además de ayudarnos a entender la historia nos sirve para arrojar luz sobre lo que a día de hoy podría ocurrir con una pandemia de este tipo. "Vivimos en una época en la que las redes de transporte y la vulnerabilidad de los núcleos pueden determinarse de forma más exacta. Es vital comprobar si el patrón encontrado en este estudio para las redes medievales sigue vigente en la actualidad" dice Miguel Verdú, investigador del CSIC.