No, no se ha producido el primer trasplante de cabeza

Hace un par de semanas pasada leíamos varios titulares en los que se afirmaba que Sergio Canavero había realizado con éxito el primer trasplante de cabeza... Y esto no es exactamente así.

Canavero afirma haber completado con éxito el trasplante de cabeza usando cadáveres. Si bien eso demostraría técnicamente el apego (o readaptación) de los nervios y los vasos sanguíneos, existen muchos otros factores que impedirían que el procedimiento pueda tener una aplicación práctica real.

Arthur Caplan, director fundador de la división de ética médica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York dice "La forma en la que habla de trasplantes de cabeza es como desenroscar una bombilla y poner una nueva" continua Caplan. "Pero, obviamente, la química en la que estará expuesto el nuevo cerebro y las entradas neuronales será muy diferente. Incluso si pudieras mantener a alguien vivo, lo cual dudo, debido al rechazo inmunológico, pero incluso si pudieras, creo que estarían locos, porque el cerebro no podría procesar el nuevo entorno. Creo que eso es un límite para los trasplantes de cabeza, en general".

Este trasplante se llevó a cabo en China, ningún otro país aceptaría las pruebas realizadas por Canavero en animales puesto que no ha demostrado que pueda hacer lo que dice. Existen grandes dudas en las afirmaciones que realiza Canavero sobre la reconexión de la médula espinal, además de que no ha conseguido mantener vivos o conscientes a los animales durante un período significativo.

El supuesto trasplante de cabeza de mono de Canavero no incluyó ningún intento de reconectar la médula espinal, lo que significa que incluso si la cirugía se desarrollara sin problemas, el paciente quedaría paralizado. En términos de beneficio real, sin embargo, si alguien demostrara con éxito la capacidad de reparar una médula espinal, eso tendría más utilidad para la medicina que un procedimiento de trasplante de cabeza.

"Si él supiera cómo hacer que la médula espinal se regenere, literalmente hay millones de personas en todo el mundo con médulas espinales dañadas y cortadas", explicó Caplan. "En lugar de gritar incesantemente sobre trasplantes de cabeza, si él tenía algo para ayudarlos, debería estar usándolo con ellos, ese es el lugar natural a donde ir".

 Sergio Canavero

Sergio Canavero

Las afirmaciones hechas por Canavero enturbian las aguas de lo que es realmente posible con la tecnología moderna. Eso no solo afecta a las personas que trabajan para avanzar en el campo del trasplante; también impacta a la comunidad científica en general. Con estas afirmaciones y la atracción que tiene la prensa hacia ellas hace creer al público en general que la comunidad científica está haciendo ciencia ficción, que están clonando o creando super bebés. Pero no estamos cerca de ninguna de estas cosas lo que puede arrojar dudas sobre la confianza en los científicos y médicos convencionales.

"También hace otra cosa, ofrece falsas esperanzas", agregó Caplan. "Hay personas con cuerpos paralizados y personas que mueren de terribles enfermedades, que piensan: 'Quizás podría trasplantar mi cabeza.' Es cruel con ellos, y luego se enfadan cuando la tecnología actual y real no funciona."

Los científicos y los médicos que pretenden superar los límites de la medicina moderna tienen responsabilidades éticas. Si intentan tergiversar el alcance de su trabajo, pueden dañar no solo a sus iguales, sino a las personas que supuestamente se benefician de su investigación.