¡La gravedad es un asco!

¡La gravedad es un asco!

El capitán de la NASA Scott Kelly pasó un año en la estación espacial internacional y una de las declaraciones que hizo al bajar a la Tierra es que le da título a este post.

Kelly ostenta el récord de permanencia en la Estación Espacial Internacional, con 340 días habitando en gravedad cero, una marca nunca lograda por un occidental. Scott también es un experimento en si mismo para conocer los efectos de los largos viajes espaciales sobre el cuerpo humano. Ya que si queremos llegar algún día a Marte, antes hay que saber si nuestro organismo está preparado para esa "excursión".

Por el momento, Kelly ha notado algunos de los síntomas habituales, como un incremento de altura (5 centímetros), pero los hallazgos más importantes serán los que se conocerán con el paso del tiempo, cuando se vayan comparando sus parámetros vitales con los de su hermano gemelo idéntico, también astronauta de la NASA, quien se quedó en casa durante todo este tiempo.

Mark y Scott Kelly

Mark y Scott Kelly

El desafío es desentrañar cuántos de los cambios observados son específicos a las demandas físicas del vuelo espacial y cuántos podrían ser simplemente debido a variaciones naturales.

Uno de los datos que han salido estos días a la luz son los estudios de los telómeros (extremos de los cromosomas que determinan la edad celular, los telómeros cortos son una de las causas del envejecimiento) de los gemelos. Mostraron que durante el vuelo espacial los telómeros de Scott crecieron hasta ser más largos que los de su hermano. "Eso es exactamente lo contrario de lo que pensábamos", dice Susan Bailey, una bióloga especializada en radiación de la Universidad Estatal de Colorado en Fort Collins. Un segundo laboratorio ha estudiado las mismas muestras y confirma este aumento. Una vez que Scott regresó al suelo, la longitud de sus telómeros volvió a sus niveles previos al vuelo con relativa rapidez. 

También se reportaron cambios en la expresión génica entre los gemelos. Tales cambios ocurren en la gente terrestre todo el tiempo, asociado con cambios ambientales, cambios en hábitos de la dieta y del sueño. Pero los cambios en Scott parecían ser más grandes de lo normal, quizás debido al estrés de comer alimentos liofilizados e intentar dormir mientras estás flotando en el espacio.

La medicina personalizada podría ser lo que la NASA necesita para mantener a los astronautas sanos durante un vuelo espacial de larga duración, como cualquier futuro viaje a Marte.