Se derrumba la mítica secuoya Pioneer Cabin

Se derrumba la mítica secuoya Pioneer Cabin

Debido a una cinta de aire húmedo procedente de Hawaii, la costa oeste norteamericana está sufriendo intensas lluvias. Esto sumado a la estructura debilitada de la secuoya ha provocado su derrumbe.

Las secuoyas siempre han fascinado al ser humano, debido a su gran tamaño (pueden alcanzar los 115 metros de altura) y su longevidad (pueden sobrepasar los 2000 años). Esto las hace ser muy atractivas para atraer el turismo de la zona y propensas a sufrir determinadas agresiones. Este es el caso de Pioneer Cabin, situada en el Parque Estatal Calaveras Big Trees (Arnold, California, Estados Unidos) que debido a la bajada de visitas decidieron "remodelar" este árbol (como podéis observar en la imagen de la portada)

Restos del tronco de la secuoya Pioneer, tras la tormenta del pasado lunes (Jim Alley)

Restos del tronco de la secuoya Pioneer, tras la tormenta del pasado lunes (Jim Alley)

En 1881 los dueños del terreno donde se encontraba Pioneer Cabin decidieron agujerearla para crear un túnel por el que pasaran los turistas y pudieran disfrutar de ella como una atracción de feria. Este agujero la hizo susceptible al fuego, no podía resistir el peso de su copa. Solo algunas ramas echaban hojas, las raíces se debilitaron con lo que no pudieron agarrarla al suelo, y debido a las fuertes riadas de estos días cayó. 

Las secuoyas gigantes (Sequoiadendron giganteum) son las únicas especies salvajes del planeta (su reproducción en cultivo es muy complicada), crecen en la ladera occidental de las montañas estadounidenses de Sierra Nevada gracias a que el clima húmedo en invierno (Nieve) y muy seco en verano. Están afectadas desde hace años por las sequías, altas temperaturas e incendios forestales que afectan amplias zonas de la costa oeste de Norteamérica, fenómenos muy posiblemente relacionados con el cambio climático.

*Un episodio similar sucedió en Yosemite. En 1875 se perforó una secuoya gigante que también acabó muriendo... Pero el ser humano se caracteriza por tropezar una y otra vez con la misma piedra.