Palabras que cambian de significado: la evolución de "sofisticado"

Escuchando radio3 me enteré de que hace años el término "sofisticado" hacía referencia a alguien inestable, débil, poco creíble. Actualmente, en cambio, se refiere alguien elegante, con buen gusto y, sí, admirable.

Pero esta palabra aún tiene una mayor riqueza.

En la Antigua Grecia se identificaba con la habilidad en el uso de la retórica para vencer en los debates, sin importar el contenido real de los argumentos. Por eso la sofisticación resultaba un rasgo despectivo.

Y siguió siendo un rasgo negativo (mutando a identificarse con lo decadente) hasta que en el s. XVIII esos mismos rasgos se asociaron a la sensibilidad aristocrática y refinada elegancia de los dandi de la época de Beau Brummell (amigo y consejero de Jorge IV).

A los veintiún años, Beau Brummell heredó 30.000 libras. Con el apoyo del Príncipe de Gales y con la inmensa fortuna heredada, inicia la extraña carrera que perfeccionó como un arte: ser un dandi. La nobleza, los poderosos y las mujeres bellas se rendían ante sus dictados.
Era un dandi, un exhibicionista, un ingenioso, verdaderamente original, que no dudó un solo instante de su buen gusto por las ropas, ni del deseo de imponer ese gusto a los demás, ni de dejar de gastar parte de su fortuna en moda. Nunca trabajó. Ser dandi era su profesión a tiempo completo.
 Beau Brummell. Imagen de  dominio público

Beau Brummell. Imagen de dominio público