Piercings: un poco de historia

Pese a lo expandido que está actualmente, el origen de las perforaciones en el cuerpo no está en la cultura occidental y no era tampoco un elemento estético.

Los primeros datos proceden de la cultura esquimal y eran perforaciones nasales llamadas labrets. En este caso se las hacían los jóvenes como un rito de paso a la madurez, con sus responsabilidades y su participación en la caza.

A - YUPIK NUNIVAK - Mujer - Entre los YN las mujeres se adornaban con labrets con largas sartas de cuentas de marfil, además de colgantes nasales, pendientes y collares - ES Curtis - 1930.jpg

Pese a que normalmente las perforaciones tenían una simbología relacionada con las etapas de la vida, también ha habido culturas en las que éstos eran símbolos de poder. En el caso de los Mayas se perforaban el labio, nariz y orejas con las joyas más caras que podían permitirse. Y en el caso de los indios Cashinawa se perforaban la nariz para insertarse plumas de colores que indicaban su rango y su madurez

09-historia-del-piercing2-300x187.jpg

De todas las perforaciones, la de la oreja es la más antigua y extendida. Y la tenemos en Occidente desde el Renacimiento inglés del s. XVI: cortesanos, poetas, marineros y piratas, claro!

El piercing de la oreja tuvo un resurgir en los años 1950, cuando se pusieron de moda las "ear piercing parties" en EEUU: fiestas de pijamas en las que las adolescentes se hacían los agujeros en las orejas las unas a las otras. Y es que los estudios profesionales de perforaciones es algo muy actual... el método casero ha imperado hasta hace pocos años! La alternativa era un médico o las joyerías (las de Manhattan fueron las primeras en ofrecer este servicio)

Tras esto, vino la moda hippie ('60) y el uso de las perforaciones empezó a asociarse a los jóvenes contraculturales. Y fue en los 70, con la irrupción del Punk, en que las perforaciones tocaron techo en cuanto a variedad y transgresión.

Si buscamos en la historia, lo más parecido al estilo punk serían las prácticas Sioux, que sometían a los jóvenes a una prueba consistente en perforarse el pecho con garfios colgándose con cuerdas a un árbol hasta lacerar la piel, de esta forma demostraban que estaban preparados para ser guerreros.

nativeamericansundance2.jpg

Y es que el estilo Destroy Punk buscaba también la automutilación; aunque con finalidad estética. Algunos músicos, como Sid Vicious de Sex Pistols llegaban a protagonizar episodios de autodegradación en el escenario golpeándose o cortándose con objetos. En estos años era habitual perforarse cualquier parte del cuerpo, no sólo boca, nariz, orejas y mejillas.

vicious.jpg

Por cierto, se ha atacado al Punk (y su lema No Future) de pasividad: surge cuando los grupos de jóvenes ven que su futuro es negro, falta de empleo, el alto precio de la vivienda y la falta de oportunidades. La respuesta "pasiva" es la inactividad porque ya está todo perdido. Pero Johnny Rotten (Sex Pistols) explicó a la revista Rolling Stone que su estribillo No Future es rebelarse contra el futuro idealista que se les propone a los jóvenes y que fue pensado como una llamada a la acción, no a la resignación. "No hay futuro" a menos que te crees tú uno, porque nadie va a hacerlo por ti.