La vida moderna en Octubre

Y yo que pensaba traeros la pintura glam para el toto como la máxima tontería del mes de Octubre... y el tema se ha hecho tan viral que a día de hoy ya está demodé. Quiero llorar purpurina.

Para recuperarme del bajón, he recurrido a los Pantones que están por venir, que es algo que hago cada 3 meses con mi amiga Verky (¡hola verky! :). Aunque ahora Verky debería cambiarse el nombre a Lime PUNCH, porque es más primavera-verano 2018. Total, que Cherry Tomato, Little Boy Blue, Blooming Dahlia, Arcadia y  Sailor Blue van a aparecer en nuestro ropero como si de la Liga de la Justicia se tratase.

Y ahora os traigo dos sorprendentes máquinas expendedoras. Agarraos a vuestros troulottes:

La primera expende... ostras. Ostras cerradas que se reponen cada 24 horas. Ostras de la "Ile de Re", en Francia (dónde si no alguien iba a necesitar una docena de ostras a las 5 de la madrugada en plan "¿me precipito sin mi ostra?"). Uno de los ideólogos, Tony Berthelot, explica que la idea surgió tras observar que los clientes iban a comprar cuando la tienda estaba cerrada. Pues eso: me precipito.

La segunda expende... likes. Se conoce que tú vas a esa máquina y le dices que añada likes a tu foto de Instagram porque tu cuenta es antiestética y ni etiquetando a tus amigos consigues que te hagan casito. Vale, también puede ser que necesites likes por temas profesionales (como lanzar una marca o hacerte it), pero entonces ¿POR QUÉ LA MÁQUINA ESTÁ EN EL METRO? Nah. Eso significa que los usuarios están en modo frustración social. También se precipitan y tal.