El origen del chicle

El origen del chicle

Hace tiempo os hablábamos del origen de varios tipos de caramelos y gominolas en un post SÚPER interesante (jeje) llamado SOY UN HOMBRE MÁGICO! DE LA CASA DE GOMINOLA, DE LA CALLE DE LA PIRULETA en homenaje a Homer. Pues bien, hoy hablamos de... CHICLES!!! Yujuuu!!

Éste tiene su origen en el año 200 de la mano de los Mayas, que masticaban la corteza del lentisco para refrescar su aliento y eliminar el maíz de sus dientes.

El lentisco, entina o mata charneca es una especie de fanerógama del género Pistacia, perteneciente a la familia Anacardiaceae. [Buhh... fueraaa... no hemos entendido nadaaa]

Para agregar sabor a esta sustancia gomosa, utilizaban hierbas naturales dulces, hojas, granos y ceras.

Aunque una arqueóloga descubrió en 2007 la goma de mascar más antigua del mundo que data de hace 5.000 años, una resina de abedul masticable.

Posteriormente, entre los Aztecas, no estaba bien visto masticar chicle: sólo para podían hacerlo públicamente las señoras mayores y los niños. Señoras aztecas que...

Pero no fue hasta 1848 que John Bacon Curtis hizo y vendió comercialmente el chicle "moderno". Se llamaba State of Maine Pure Spruce Gum, y era un material de goma pegajosa derivado de la resina del abeto. En 1850 John Curtis experimentó la adición de sabor (que no adicción) a la goma de mascar, así como parafina para obtener un tacto suave y elástico. 

A partir de la Segunda Guerra Mundial el chicle deja de hacerse naturalmente y empieza a producirse con látex natural, que luego se secaba. Y en 1948 se empieza a producir en masa, con las compañías William Wrigley (Orbit, Five) y Thomas Adams como cabezas de cartel.

Actualmente cada español masca un centenar de chicles al año. Una proporción elevada respecto a China (donde solo se consumen entre 20 y 30) pero por debajo de la de Estados Unidos, donde se llega hasta los 180 anuales.