Cómo Vivienne Westwood creó el movimiento Punk

Vivienne Westwood ha obtenido el raro privilegio de ser adorada tanto por la contracultura como por la sociedad tradicional británica. Ha sido punk y provocadora. Y no deja de serlo, pero hace años que sus colecciones y sus declaraciones no son rechazadas sino integradas. Un ejemplo de lucha contrata el sistema "desde dentro".

Vivienne abrió una boutique de moda (llamada SEX) en el Londres de los 70 basada en el D.I.Y. y junto con Malcolm McLaren (su pareja y manager de los Sex Pistols) hizo surgir el movimiento punk.

Vivienne se inspiraba en la ropa de los teddy boys (hombre jóvenes que se fijaban en los dandies de la época eduardiana: 1901-10), en la de los moteros, la de los fetichistas del cuero y la de las prostitutas. También había elementos de bondage. Y maquillaje. Mucho maquillaje para completar sus looks.

La estética punk surgió con el primer concierto de los Sex Pistols. En él, la banda vestía diseños de Vivienne y Malcolm, apostando por elementos que pasaron a ser el icono del punk: imperdibles, cadenas, láminas de cuchillas de afeitar, cadenas de bicis, camisetas con textos e imágenes pornográficas, collares de perro, ligueros, zapatos de tacón de aguja y crestas. Además incluyeron elementos del diseño tradicional británico, como los cuadros escoceses. El conjunto resultaba chocante, polémico y antisocial. La esencia misma de lo que sería el punk.

El éxito de los Sex Pistols proyectó a esta pareja de diseñadores, que habían convertido a Londres en la capital de la moda más vanguardista. Su primera colección ante la prensa se llamó "Pirate". Tras esa llegaron más, no sólo en Londres sino también en París (Savages, Buffalo/Nostalgia Of Mud, Punkature, Witches, y Worlds End en 1984). En este año Vivienne decidió disolver su relación con McLaren (ya volcado en la música), y saco su primera colección en solitario (la llamó "Clint Eastwood").

Y en 1985 inventa la icónica mini-crini. Ésta combina dos prendas/conceptos en conflicto: la crinolina (que simboliza la restricción y la sumisión de la mujer), y la minifalda (icono de la liberación femenina).

Cuestionar los conceptos tradicionales de belleza y moda la ha llevado a convertirse en una provocadora que se burla constantemente de los convencionalismos burgueses con una fina ironía, en una muy personal interpretación de lo so british. (1)

Desde entonces su bandera siempre ha sido que la moda puede ser algo más que ropa: puede ser también un movimiento. A sus 76 años sigue participando activamente en protestas por los derechos civiles, la ecología o la política.

Suyo es el lema "Compra menos, escoge bien, hazlo durar". Apuesta por alejarnos de la ropa sospechosamente barata e intentar descubrir qué hay detrás de ella (condiciones laborales penosas, contaminación, explotación).

Cara Delevingne vestida con una mini-crini de Vivienne Westwood

Cara Delevingne vestida con una mini-crini de Vivienne Westwood