El Lobo de Wall Street: MENTIRAS (y verdades)

El colega de Jordan Belfort (Danny Porush) declaró en 2013: "el libro se aleja de la verdad, y la película se aleja del libro". Hoy vamos a destripar qué se inventó, qué se exageró, y qué fue verdad en la peli protagonizada por Di Caprio.

Jordan Belford y Danny Porush no se conocieron en un restaurante, sino a través de la mujer de Danny: El Lobo siempre le cedía el sitio en el bus a la mujer de Danny cuando coincidían al ir a trabajar. ¿Será que la realidad fue demasiado "humana" para el tono de la peli?

No hubo una competición de lanzamiento de enanos dentro de sus oficinas. Sí admiten que contrataron a "gente pequeña" para que acudiera a una de sus fiestas, pero no que la lanzaran. Ok... pero contratar a "gente pequeña" para que vaya a una fiesta, en verdad, tampoco es muy normal.

Nadie llamaba a Jordan "El Lobo de Wall Street": fue un apodo que surgió al escribir el libro, y que la película mantuvo.

Mark Hanna (el personaje interpretado por Matthew McConaughey) sí fue una persona real que Jordan conoció en 1987. Y también es cierto que le dijo que la clave del éxito estaba en la masturbación, la cocaína, las prostitutas y hacer que tus clientes re-inviertan siempre sus ganancias. Pero de la canción con el puño golpeando su pecho no hay constancia...

Jordan sí daba kilométricos discursos motivacionales a sus trabajadores, pero también tenían una alta dosis de auto-complacencia que no se muestra en la película.

Sí pagaron 10.000 $ a una empleada de la firma por dejarse afeitar la cabeza. Ella gastó el dinero en una operación de aumento de pecho.

Nunca hubo un chimpancé dentro de la oficina, ni ningún otro tipo de animal. De hecho, Danny Porush afirma que nunca nunca abusaría de ningún animal. Aunque sí admite que se comió el pez crudo tal y como sale en la película...

Jordan sí fue arrestado por estrellar su coche bajo los efectos de Quaaludes caducadas. Pero no era un Lamborghini sino un Mercedes. Ahhh! Entonces nada que ver, claro... ejemmm.

La mujer de Jordan (interpretada por Margot Robbie) no se llamaba Naomi sino Nadine. Y sí, llamaron a su yate como ella. Y sí, naufragaron con su yate debido a una tormenta en pleno Mediterráneo (costa de Italia)... y también debido a que Jordan iba puestísimo y le pidió al capitán que atravesara la tormenta.

Actualmente Jordan Belfort es un conferencista de temática motivacional, como en el cierre de la película. Por cierto, que el de verdad aparece en la escena final: es quien presenta a Leonardo Di Caprio cuando sube a dar su charla.

De izquierda a derecha: Jordan Belfort, Danny Porush, Mark Hanna y Nadine Belfort en la realidad.