Trappist-1: exogente

No vengo a hablar de la ropa llamativa, los nombres impronunciables, el vocabulario incomprensible, o el despilfarro de marcas.

Tampoco de cómo la supuesta igualdad está en que te dejes llamar, orgullosa, veinte sinónimos de zorra. Ni de cómo se perpetúa la cosificación en vídeos con chicas nacidas ya en el siglo XXI. ¿Y qué hacen las Hinds refrendando el género?

Tampoco voy a discutir si es poesía, filosofía, sociología, antropología cultural o todo lo anterior. O nada de eso. Aunque esto de BuzzFeed es canela fina: "Las dos mayores crews de nuestras letras, frente a frente". Vaya.

Lo que sí pongo encima de la mesa es la temática de Autodestrucción que invade las letras del Trap. Y no me refiero al tono atormentado de quien quiere ir más allá de buenrollismos frívolos y se mete de lleno en las emociones negativas, la desubicación de algunos momentos en la vida, o la ansiedad de cuando eres joven. No. Me refiero a autodestrucción con drogas y muerte.

Me queda un regusto a heroísmo en aquellas letras que hablan de pasarte con las drogas (pero pasarte DE VERDAD), de tener el sida, o suicidarte. Como si fuesen soluciones dignas de admiración, pero no al alcance de todos (no todos somos TAN cracks...).

Con esto no quiero decir que casos como el de Gata Cattana se deriven del postureo. Para nada. Pero si una muerte tan temprana no se llora sino que se glorifica, sí que estamos ante un género musical retorcido.

Recuerdo que me sorprendió lo poco que ensalzaron la muerte de Kurt Cobain sus compañeros de grupo. Y cómo vi una traición el que uno de ellos formase una banda alternativa y discretamente le pusiera otro nombre, sin apenas declaraciones al respecto. Y ahora creo que Foo Fighters son buenos desde 1994 precisamente porque no mamaron de lo retorcido: hacen buena música y eso es lo que les mueve.

Como siempre que uno se posiciona a favor o en contra de algo, lo que mola es el salseo... así que dejad vuestros comentarios!