Black Mirror se adelantó al Piggate... pero hay otra lectura

Black Mirror se adelantó al Piggate... pero hay otra lectura

El capítulo The National Anthem de Black Mirror se publicó el 4 de diciembre de 2011 y su tema central fue la inmediatez con que hoy en día se obtiene la información (sí, ese es el tema central, aunque se recuerde como "el capítulo del cerdo").

Por su parte, el escándalo alrededor de David Cameron (el Piggate) saltó el 21 de Septiembre de 2015. Y lo que pasó después hizo que su tema central fuese la inmediatez versus calidad en la información. ¿Y por qué digo lo que pasó después? Porque quién escribió esa noticia bomba en el Daily Mail declaró sólo un día más tarde que no tenía prueba alguna de que fuese cierta y que "depende de otra gente decidir si le dan credibilidad o no".

Ese "depende del lector y no de la responsabilidad del periodista el decidir si le da credibilidad a las noticias publicadas" es el punto de partida para una interesantísima disertación sobre la situación del periodismo actual (publicada inicialmente por The Guardian y traducida por el periódico Ahora).

Aquí os dejo mis pinceladas favoritas:

  • Parece que los periodistas ya no tienen la obligación de creer que sus noticias son ciertas ni, al parecer, tienen que aportar pruebas. Es cosa del lector (que ni siquiera conoce la identidad de la fuente) decidirse. Pero ¿basándose en qué? ¿El instinto, la intuición, el estado de ánimo?
  • No era la primera vez que los políticos no cumplían lo que habían prometido, por supuesto, pero puede que fuera la primera vez que admitían la mañana después de la victoria que las promesas habían sido falsas.
  • Había que adoptar un acercamiento mediático al estilo americano: los hechos no funcionan. Y así se demostró: los partidarios de quedarse (en Europa, en relación al Brexit) mostraron hechos, hechos, hechos, hechos, hechos. Pero no les funcionó. Tienes que conectar con la gente emocionalmente. Ese es el éxito de Trump.
  • Estamos atrapados en confusas batallas entre fuerzas opuestas: entre la verdad y la falsedad, el hecho y el rumor, entre los conectados y los alienados; entre la plataforma abierta de la web como sus arquitectos la concibieron y los jardines cerrados de Facebook y otras redes sociales; entre el público informado y la muchedumbre equivocada.
  • Lo que pasa por ser un hecho es solamente un punto de vista que alguien siente que es verdad. Y la tecnología ha hecho muy fácil que esos “hechos” circulen con una velocidad y un alcance que era inimaginable hace apenas una década.
  • El término de "burbuja de filtros" se acuñó en 2011 y se refiere a que como la búsqueda de Google está personalizada, dos personas pueden hacer la misma búsqueda y el resultado nunca será igual. Esto hace que sea menos probable verse expuesto a información que pone en duda o amplía nuestra visión del mundo.
  • Facebook (que sigue este modelo) se ha convertido en la manera dominante de buscar noticias en internet, con todo lo que conlleva sobre el sesgo de lo que cada uno encontramos individualmente.
  • Por supuesto, Facebook no decide lo que lees. Y no dicta lo que los medios de comunicación producen. Pero cuando una plataforma se vuelve la fuente dominante para acceder a la información, los medios con frecuencia ajustarán su trabajo a las demandas de ese nuevo medio.
  • En los últimos años, muchos medios se han alejado del periodismo de interés público para acercarse al equivalente en noticias a la comida basura, persiguiendo el número de páginas vistas con la vana esperanza de atraer clics y anuncios (o inversión).

Merece la pena leerlo completo!