Nadal-Federer: apetece hablar de tenis

Nadal-Federer: apetece hablar de tenis

La final de mañana en Melbourne hace que nos apetezca hablar de tenis. Concretamente de sus inicios, ¿te apuntas al repaso?

El origen puede estar en el siglo XII... ó en el XVI, ¿cómo puede ser esto? Pues porque se empezó a jugar en Francia con la mano (y de aquí viene el origen de la palabra), pero no fue hasta 4 siglos más tarde que se empezó a jugar con raquetas de madera en Inglaterra.

Obviamente, en sus inicios lo jugaban monjes, reyes y cortesanos. Son bastante curiosas las historias medievales en que se ha mencionado este deporte, en concreto una de ellas decía que los pastores honraron a Jesús con una pelota de tenis. Entre esto y la mirra...

Su siglo de oro dicen que fue el XVI. Por ejemplo Francisco I construyó en el palacio del Louvre un patio para que su hijo Enrique II, uno de los mejores tenistas de su tiempo, se entrenara. Aunque el que se debió forrar con el tema fue un tal Walter Clopton Wingfield, que lo patentó, lo comercializó y lo puso de moda en 1873 entre la alta sociedad (hasta entonces era "juego real", de reyes).

Tras mucho debate y tres reyes muertos (uno se resfrió y murió después de jugar, otro se golpeó la cabeza y murió jugando, y otro bebió agua muy fría después de jugar y murió -sí, te suena porque se trata de nuestro Felipe I de Castilla El Hermoso-) se consiguió estandarizar las normas en 1877, en el primer campeonato de Wimbledon. Pocos años más tarde, en 1881, se celebró por primera vez el Open de EEUU. A éste le siguió el French Open (Roland Garros) en 1891.

Fue precisamente por esta época que se jugó el primer partido en España, en la colonia inglesa formada por trabajadores de las minas de Río Tinto, en Huelva.

Y ya un poco más tarde (1905) se creó el último de los Grand Slams: el Open de Australia. Y es éste último el que jugarán mañana Nadal y Federer. Curiosamente, en 2016 lo ganó Djokovic contra Murray, actualmente #2 y #1 respectivamente en el rank mundial, que acumula los resultados de las últimas 52 semanas. Y no os sorprendáis si el partido se tiene que parar repetidas veces: allí están en pleno verano, con días de calor extremo que disparan temperaturas y niveles de humedad.

Ah! y una de las curiosidades de este deporte es el conteo de puntos: ¿por qué 15-30-40-juego? Efectivamente, se basa en un reloj y sus cuartos ("inspiración sexadecimal"), pero con una ligera modificación posterior del 45 al 40 para hacer más cómoda la pronunciación al árbitro.