Castigada sin drama

 * El título de este post se lo debemos a @CidSergio

Estas Navidades vienen flojitas en publicidad: nos faltan Campofrío e Ikea, y nos saben a poco algunas campañas que están ya en la calle. Si bien es cierto que hay marcas que se pueden esperar a la 2da oleada (a partir del día 22), otras ya tendrían que haber lanzado su órdago a estas alturas. En este post vamos a analizar lo que tenemos a 9 de Diciembre, aunque algunas aún puedan dar la sorpresa.

Siempre es un buen momento para que la publicidad apele a lo emocional, ya que de los datos se desprende que un anuncio en este sentido consigue una efectividad del 31%, mientras que un anuncio puramente racional se queda en un 16%*. Pero es que además culturalmente en casi todos los países es una época asociada a destacar los momentos positivos, con todo lo naive que esto pueda resultar.

Pero "lo emocional" no tiene un único matiz: los anuncios pueden provocar felicidad, tristeza, sorpresa, miedo o enfado (es raro que un anuncio apele a la 6ª emoción: el asco). Aunque es cierto que las campañas navideñas juegan o bien la baza de la felicidad, o bien la baza de la tristeza.

Ambas están muy relacionadas entre si y con el contexto cultural navideño: la alegría es el estado de ánimo más confortable por el cual se puede pasar (coherente con el contexto cultural navideño), pero la tristeza juega aquí un rol ya que sin ella no se podría sentir alegría.

Por eso son las dos emociones que se explotan más intensamente en estas fechas, y en base a ello hemos clasificado los anuncios más icónicos de 2016 a día de hoy:

  • ALEGRÍA: Decathlon (que a tu hijo le quede pequeña la bici... es una señal), Lidl (puede que estas navidades te falten sillas), Aldi (oh querido y temido árbol de navidad), Navidul (manzanas!), Casa Tarradellas (no tiene trabajo? y entonces qué hace?).
  • TRISTEZA: Lotería (a una madre hay que hacerle caso: esto es para vosotros).
  • MIXTOS -porque pretenden ser alegres, pero son sobrios y se quedan a medio camino-: Adeslas (un encargo importante, una carrera importante... le dan la vuelta a su genial y sensata campaña), Mediaset (el discursazo de la niña a su hermano pequeño... pfff... demasiada intensidad), Coca Cola (el niño arreglando el mundo con una cocacola: al final son más visibles los problemas que la exigua solución), El Corte Ingles (el papel de regalo que envuelve las ilusiones es un tema bonito, pero lo sentimental no te deja "llegar" a la alegría).

Comparado con años en los que CADA anuncio pretendía hacernos sentir tristeza o nostalgia (despertar, la otra carta, vuelve por navidad, estrellas fugaces...), parece que en 2016 estemos en plenos "años 20" de la publicidad navideña. Como dice el título del post: nos han castigado sin drama.

Sólo una reflexión (que no es nuestra) al hilo del anuncio de Lotería, y que nos aleja del lado más naive de estas fechas:

¿Qué nos ha pasado en España durante los últimos años? Somos la vieja del anuncio cuando nos tragamos que la crisis ha terminado y que estamos en la senda de la recuperación. Y cuando repetimos como loros que las cosas parecen ir mejor mientras los sueldos se abaratan, mientras se repiten los errores inmobiliarios del pasado, mientras se queda vacía la hucha de las pensiones, mientras fingimos que las cosas van cada vez mejor.

* extraído de la base de datos del Institute of Practitioners in Advertising de Reino Unido.