El Asedio de Waco, una masacre innecesaria

Entre el 28 de febrero y el 19 de abril de 1993 la ATF y el FBI decide tomar un rancho donde una secta se había atrincherado, decenas de personas morirían allí.

La secta de los Davidianos son una escisión de una escisión de los Adventistas de los Últimos días, creada alrededor de David Koresh, su autoproclamado profeta y mesías. A Koresh le gustaban tres cosas, anunciar el fin del mundo, las chicas adolescentes y las armas, pero gracias a su magnética personalidad atrajo a mucha gente que se convirtieron en sus discípulos mientras montaba su base religiosa en el rancho Monte Carmelo, en Waco, rodeado de devotos armados hasta los dientes y jovencitas para su harén mientras se preparaban para el fin del mundo y un nuevo resurgir en el que ellos serían los elegidos.

 David Koresh con sus seguidores

David Koresh con sus seguidores

Todo empezó por culpa de las armas, la ATF (Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos) estaba preocupada por la enorme cantidad de armas que los davidianos estaban comprando, además también empezaron a llegar pruebas de abusos sexuales dentro de la secta. 

La mañana del 28 de Febrero de 1993 la ATF llegó a Monte Carmelo con una orden para investigar el lugar, pero los davidianos se negaron a dejarles pasar y se atrincheraron, la ATF intentó entrar y los davidianos abrieron fuego, durante las siguientes dos horas el intercambio de disparos fue continuo, cuatro agentes de la ATF murieron y 16 fueron heridos, los davidianos perdieron a 5 hombres. Después de 6 horas, y tras la muerte de otro davidiano, se impuso un alto al fuego y se intentó negociar con Koresh. A estas alturas todo el país estaba pendiente de lo que sucedía ahí, la cobertura televisiva era diaria.

El asalto de la ATF, una barbaridad

Pero semejante matanza no podía ser tolerada, y a la zona llegó el FBI que se hizo cargo de la situación. Los agentes federales consiguieron que Koresh dejara salir a 19 niños, que más tarde se demostraría que habían sufrido abusos sexuales. Pero a pesar de que las negociaciones continuaron durante días no hubo manera de llegar a más tratos y el FBI decidió asaltar el rancho, en el interior resistirían 85 davidianos.

El 19 de Abril, tras 51 días, el FBI empezó el ataque a los davidianos usando gas lacrimógeno para intentar desalojarlos sin provocar más muertes, pero los davidianos respondieron a tiros, por lo que los federales tuvieron que entrar a por todas con armas de gran calibre y vehículos blindados. A las pocas horas empezaron a aparecer incendios por la propiedad. 

No se sabe a ciencia cierta cómo empezaron los incendios, si fue causa de los propios davidianos o si fue fortuito, pero las llamas se extendieron rápidamente, provocando una situación increíblemente grave. Entre los intercambios de disparos y el incendio murieron 76 davidianos (de los que 16 eran menores), el resto fueron detenidos.

 Los tanques del FBI

Los tanques del FBI

El cuerpo de David Koresh fue encontrado en uno de los edificios junto a otros cuerpos carbonizados, Koresh tenía un disparo en la cabeza. El gobierno acusó del incendio a los propios davidianos, indicando que fue un suicidio colectivo para no ser detenidos, aunque los supervivientes alegaron que habían sido los federales con sus tanquetas, que habían provocado los incendios al destruir todo a su paso.

El gobierno americano respondió con dureza ante semejante situación, a los davidianos supervivientes se les juzgó por posesión ilegal de armas y asesinato. Al final el juez encargado declaró culpables a 8 de ellos de tenencia ilícita de armas y a 5 por homicidio involuntario, para 2007 estaban todos en la calle. Los davidianos intentaron demandar al estado y a las distintas organizaciones federales, pero nada de lo que presentaron fue aceptado.

 El rancho tras el ataque

El rancho tras el ataque

El asedio de Waco provocó una gran desconfianza y odio por parte de otros grupos religiosos y civiles amantes de las armas y de "la libertad" que tanto proliferan por los USA. Hasta el punto que dos años después, en el aniversario del asalto, se produjo el Atentado de Oklahoma City, donde un camión cargado hasta los topes de explosivos explotó frente a un edificio federal, provocando 169 muertos y 800 heridos. El autor, Timothy McVeigh, un veterano de la Guerra del Golfo, le echaba la culpa a los federales de las muertes de Waco y decidió vengarse de esta manera.