El Imperio Mongol, el segundo mayor imperio de la historia (y II)

Terminamos la historia del fabuloso y belicoso pueblo mongol, que a punto estuvieron de conquistar el mundo, y que ellos mismos fueron sus peores enemigos, ya que el resto del mundo casi nos les hizo ni cosquillas durante el tiempo que mantuvieron su imperio en pie.

Otro nieto de Gengis, Möngke Kan, hijo de su cuarto hijo Tolui (el árbol genealógico de los mongoles es para pegarse un tiro), apoyándose en Batu Kan, fue elegido como el 4º Gran Kan en 1251 (el imperio empezaba a ser tan grande que las decisiones tardaban lo suyo en hacerse eficaces). El gran sueño de los mongoles era conquistar toda China y apoderarse no sólo de sus riquezas, si no de su espléndida cultura y Möngke Kan volvió a presionar las fronteras chinas junto con su hermano Kublai con ataques en el norte, oeste y sur. Pero no descuidó el oeste, mandando a su otro hermano, Hulagu, contra los musulmanes con uno de los mayores ejércitos mongoles, primero acabó con los nizaríes (los famosos hashshashin), después luchó contra el Califato Abasí, tomando sangrientamente Bagdad y, casi sin quererlo, se metieron de lleno en el enfrentamiento entre cruzados cristianos y musulmanes, tomando como aliados a los primeros, por el camino acabaron también con la Dinastía Ayubí y tomaron el control de casi todo el Levante, por lo que el poder musulmán pasó a El Cairo tras la caída de Bagdad y Damasco.  En cambio, y a pesar de la amistad de Möngke Kan con Batu Kan, a Europa se la dejó bastante en paz. Pero en 1259, el enorme imperio Mongol se vino abajo, Möngke Kan muere en batalla en China, el repliegue de los mongoles corta para siempre el avance en el oeste, salvando de una más que hipotética derrota total al mundo musulmán, y provocó una enorme crisis sucesoria.

 La caída de Bagdad

La caída de Bagdad

Kublai había estado participando de forma activa en la conquista china, siendo el principal general de su hermano en la zona, donde se enteró que el Juriltai había nombrado Kan a su hermano Ariq Böke tras la muerte de Möngke Kan, negándose a aceptarlo, y aliado con su hermano Hulagu (ahora reíros de vuestros problemas familiares) convocó otro Juriltai y se nombró Kan, lo que provocaría una guerra civil que duraría tres años, que acabaría con la victoria del ahora Kublai Kan, y con la destrucción de la capital histórica mongola, Karakórum. Pero la unidad mongola se rompió definitivamente.

Ya antes de esta fecha el imperio Mongol se empezó a disgregar en cuatro grandes reinos, que se irían separando culturalmente con el tiempo. En Europa y Rusia gobernaría la Horda de Oro, con los descendientes de Batu Kan a la cabeza de un reino muy multicultural. El Ilkanato pasó a gobernar Persia y alrededores, casi tocando Constantinopla y Afganistán, fue gobernada por Hulagu (como recompensa por su lealtad a Kublai Kan) y sus descendientes que terminarían convertidos al islam. El Kanato de Chagatai pasó a gobernar el centro de Asia, bajo el control de los descendientes de Chagatai, el segundo hijo de Gengis Kan, aunque al principio de su creación fue gobernado por Kaidu (al que nombramos cuando hablamos de su hija), otro hermano de Kublai, que le dio bastantes problemas. Por último estaba el Gran Kanato gobernado por Kublai Kan, en Mongolia y China, que completó su expansión con la caída de la Dinastía Song y la conquista de toda China en 1279. A pesar de la ya más que inexorable separación, se puede decir que en este momento el Imperio Mongol llegó a poseer unos 24 000 000 km² de extensión, siendo el mayor de la historia en cuanto a territorio continuado y el segundo en extensión total tras el Imperio Británico.

 Los cuatro estados mongoles

Los cuatro estados mongoles

Kublai Kan completó por fin la gran obsesión de los mongoles, conquistar China, ya en 1271 estableció la Dinastía Yuan, para legitimarse como Emperador de China, y puso como capital a Khanbaliq, que pasaría a ser la capital china por excelencia, no hay que decir que a día de hoy se llama Pekín.

 Kublai Kan

Kublai Kan

Aunque Kublai Kan se convirtió al budismo, es reconocido por su tolerancia religiosa, ya que su corte estuvo lleno de todo tipo de oficiales de todas las religiones y clases. Seguro que a todos os suena los viajes del veneciano Marco Polo, que llegó hasta su corte y llegó a ser uno de sus consejeros. Kublai Kan, como buen mongol, intentó seguir conquistando, pero sus ataques a Japón y a los países del sudoeste asiático acabaron en fiasco. Lo que sí que consiguió fue reorganizar todo su territorio, sobre todo con un enorme plan hidrológico, poniendo los cimientos de la nueva dinastía china que duraría más de 100 años.

Kublai Kan sería el 5º y en la práctica último Gran Kan, ya que a su muerte en 1294, su descendiente, su nieto Timur Kan, aunque fue aceptado con Gran Kan por el resto del mundo mongol, como también lo serían sus descendientes, Gran Kan como un título meramente honorífico, realmente sólo mandó como Emperador en China, mientras el resto del antiguo gran imperio mongol iba tomando caminos muy separados.