La expedición Endurance, o cuando el hielo es demasiado (I)

Desde finales del siglo XIX hasta la época de los años 20 se desarrolló la llamada Edad Heroica de la exploración de la Antártida, donde diferentes expediciones se dedicaron a explorar geográfica y científicamente este continente helado. La última de ellas, la llamada Expedición Imperial Transatlántica o Expedición Endurance no tuvo el final que se preveía.

En 1911 Roald Amundsen fue el primero en conseguir llegar al centro de la Antártida, en competición con la malograda Expedición Terra Nova. Pocas cosas quedaban por hacer, salvo una, atravesar entera la Antártida, 2900 kilómetros en el terreno más inhóspito. 

La idea partió de sir Ernest Shackelton, que había participado en diferentes expediciones anteriores. Esta requería de dos barcos, uno de ellos, el Endurance, con Shackelton y su equipo, empezaría en el Mar de Weddell y atravesaría toda la Antártida hasta salir por el Mar de Ross. Por otro lado, otro equipo, liderado por el capitán Aeneas Mackintosh, con el barco Aurora, entraría por el otro lado, y dejaría depósitos de suministros por la barrera de hielo de Ross para ayudar a la expedición principal. 

 Ernest Shackelton durante la expedición

Ernest Shackelton durante la expedición

El equipo de Shackelton contaba con 28 hombres y 100 perros, otros 28 irían con Mackintosh, de los que 14 desembarcarían en la bahía Vahsel, donde se pondría el campamento base, de allí partirían 8 hombres, que serían los encargados de recorrer la Antártida de lado a lado, el resto se quedaría para hacer diferentes trabajos científicos. 

La expedición salió de Plymouth el 8 de agosto de 1914, llegando a la Antártida el 5 de diciembre, encontrando mas hielo del esperado (recordad que en el sur las estaciones son al revés), desde ese momento se avanzó muy despacio mientras intentaban llegar a la bahía Vahsel. Pero el hielo era cada vez más denso y el avance del barco era muy difícil, quedando atrapado en muchas ocasiones, pero para el 18 de enero de 1915, tras haber recorrido algo más de 100 kilómetros, el barco quedó completamente inmovilizado mientras derivaba lentamente por las corrientes, la tripulación montó en el barco y sus alrededores el campamento para pasar el invierno, esperando a que en primavera el deshielo les ayudase, pero para junio seguían atrapados. 

Poco a poco el hielo empezó a soltarse, pero esto supuso un problema aún mayor, los enormes bloques de hielo ahora golpeaban y presionaban el barco de manera contínua, el 27 de octubre tuvieron que abandonar el barco, completamente astillado por las arremetidas del hielo, aunque durante días pudieron descargar la mayoría de las provisiones. El Endurance se hundiría definitivamente el 21 de noviembre.

 Shackelton y Wild en el hielo

Shackelton y Wild en el hielo

Ahora sólo había una prioridad, sobrevivir, Shackelton quería llegar a alguno de los puntos de suministros o algún otro lugar donde los pudieran rescatar, su decisión fue ir a Snow Hill, donde había una antigua base. El 30 de octubre salieron con tres botes y parte de las provisiones, pero la ruptura del hielo y la velocidad de deriva de la placa de hielo hacían casi imposible que avanzaran. Shackelton decidió cambiar de destino e ir hacia la isla Paulet, que quedaba en la dirección de la deriva, salieron el 23 de diciembre

Pero otra vez todo salió mal, ahora la nieve estaba tan blanda que se hundían en ella sin remedio y tuvieron que volver a acampar, pero las provisiones escaseaban y empezaron a comer carne de foca y cuando esta también empezó a faltar, no les quedó más remedio que sacrificar a los perros que habían sobrevivido, y usar su carne de alimento también, e incluso a Mrs. Chippy, el gato de McNish, el carpintero, McNish jamás perdonó a Shackelton e incluso tuvo un amago de rebelión. Estuvieron hasta el 8 de abril de 1916 allí y de nuevo tuvieron que cambiar de objetivo.

 El pobre Mrs Chippy

El pobre Mrs Chippy

Su última oportunidad era llegar a las islas Clarence y Elefante, a 160 kilómetros de ellos. Para esas fechas casi todo el hielo estaba roto y tuvieron que usar los botes, y marcharon hacia Elefante, donde consiguieron encontrar un lugar de tierra donde acampar de verdad. El problema era que Elefante era una isla remota dónde las posibilidades de ser rescatados eran escasas. Tras comprobar que la mayoría de sus hombres no aguantarían otro viaje por el hielo así, Shackelton decidió que él y unos cuantos hombres irían a buscar ayuda hasta las islas de Georgia del sur, a 1200 kilómetros, modificando uno de los botes para navegar por el océano. El grupo de tierra, liderado por el segundo, Frank Wild, tenía instrucciones de ir hacia la isla Decepción, donde siempre había balleneros, el próximo invierno si ellos no habían vuelto...